Protección de datos: La ciudadanía merece saber quiénes tienen acceso a ellos y dónde están alojados

El Ministerio de Economía de Chile ha realizado un coloquio para resolver este tema.

En el marco del día internacional de la protección de datos, que se celebró este jueves 28 de enero, el Ministerio de Economía de Chile reunió a entidades importantes en relación a esta materia, con el fin de discutir desafíos para la economía digital y medidas para el procesamiento de datos personales en el mundo privado y público.

La subsecretaria interina de Economía, Ana Vargas, mencionó que principalmente, uno de los retos para la economía digital es la creación de un sistema legítimo y autónomo. Esto involucra la seguridad de tres recursos que utiliza la economía digital: los medios de pago, los cuales deberían beneficiar a los usuarios en vez de perjudicarlos con un sistema económico y seguro; computación en la nube o Cloud Computing, mantener informada a la población sobre la ubicación de los servidores en donde se encuentran sus datos; y el Internet de las cosas, es decir objetos conectados a la red, como las alarmas de la casa.

La idea es que los problemas de seguridad de los datos no interfieran con la tecnología, por el contrario, utilizar ésta para asegurarlos.

Jaime Soto, secretario general de ACTI (Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información), mencionó un caso típico que le ocurre a los chilenos: Las personas que rellenan sus datos cuando se les acerca alguien pidiéndole su nombre, rut, dirección, fecha de nacimiento, etc., son las mismas que luego se sorprenden cuando las llaman algún banco para ofrecerles crédito o algún candidato para conseguir adherentes en épocas electorales. Por esto, hace un llamado a la población para crear conciencia sobre la información personal que entregan.

Los datos que entregamos van a una nube digital enorme en la que un montón de otras empresas –que a veces ni conocemos– pueden encontrar nuestros datos para contactarnos por distintos fines. Además, las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram han contribuido en esta base de datos. Esas plataformas recaban información sobre nosotros para después unirla a la que entregamos nosotros con el papel. Pero, ¿dónde quedan todos estos datos que entregamos? ¿Quiénes los obtienen?

Para algunos, esto es, de hecho, una buena idea. El jefe de la Unidad de Modernización del Estado y Gobierno Digital, Jorge Alzamora, habló sobre la “interoperabilidad”, es decir la creación de una plataforma en la base de datos pueda ser usada por muchas entidades con el fin de que no nos estén pidiendo los datos a cada rato y preguntando lo mismo desde distintos sectores.

Pero, la gran diferencia sería que ahora el sistema debería ser transparente y permitirle a la gente saber qué sucede con sus datos. La ciudadanía merece saber quiénes tienen acceso a sus datos y dónde están alojados. Es por esto que Chile debe implementar un sistema de protección que genere confianza entre los clientes y las empresas.

El presidente del Instituto Chileno de Derecho y Tecnologías, Carlos Reusser se refirió a algunos de los estándares que están vigentes sobre la protección de datos, existentes en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y en la Unión Europea (UE), los cuales han estado presentes desde hace años, pero ahora la percepción sobre algunos conceptos han cambiado y deben ser interpretados de una manera más “moderna”.

Por ejemplo, el concepto de “consentimiento” no es el mismo. Anteriormente este documento debía ser notificado en un papel, pero ahora con la digitalización, no queda claro si solo debe estar impreso. Es un asunto que se debe comenzar a aclarar respecto a su significado. Aún así, está especificado que si alguien maneja datos personales ajenos, esta persona debe anunciarlo al titular. Por otro lado, si uno da el consentimiento a cierta entidad, ésta puede hacer el uso que quiera con los datos. Sin embargo, yo puedo quitar el consentimiento y pedir que eliminen mis datos o que me los devuelvan.

Yerka Yukich, de la Cámara de Comercio de Santiago afirmó que están trabajando junto a la Fundación Fueyo en un código de autorregulación en el uso de cookies. Mientras se navega por internet, éstas no son consideradas como “datos personales”, pero al registrarse en un sitio web, sí lo son. Con esta medida se planea que las cookies puedan ser eliminadas sin dejar rastro si el usuario lo desea. “Es importante que los sitios web las mantengan seguras”.

Por otra parte, Alex Pesso, director de Asuntos Legales y Corporativos de Microsoft, aseguró que en función de crear un sistema más seguro para la protección de datos existe un compromiso por parte de la compañía para lograrlo.

La idea es generar confianza y certeza en los usuarios a través de distintos puntos: Asegurar los datos; protegerlos, de manera que nadie pueda manipularlos sin la aprobación del titular; crear compromisos contractuales, es decir que las empresas informen sobre el uso que le darán a los datos, si es para publicidad o asuntos comerciales; y por último, fomentar la transparencia, para que los usuarios puedan saber dónde están alojados sus datos y hasta cuándo están almacenados. A través de este sistema de “ciberseguridad”, se prioriza el uso adecuado de los datos del cliente antes que la recolección de estos.

Y para finalizar, el Ministro de Economía Luis Felipe Céspedes afirmó el compromiso de éste con una nueva legislación en un futuro cercano: “Como gobierno, hemos comprometido una iniciativa legal que regule adecuadamente, modernice nuestra regulación y que la ponga en los altos estándares internacionales”. Se refirió a una regulación que pueda ser concretada en poco tiempo y que pueda ser enviada como proyecto de ley al Congreso.

Opinar es gratis, como siempre. No olviden seguirnos y comentar en Facebook.