Medio México tiene un smartphone, pero carece de infraestructura de telecomunicaciones

Medio México tiene un smartphone, pero carece de infraestructura de telecomunicaciones

El usuario mexicano está ansioso por adoptar nuevas tecnologías y smart devices, pero la infraestructura ha frenado el crecimiento del sector.

Qualcomm ha publicado los resultados de su más reciente estudio sobre el Índice de Innovación de la Sociedad (QuISI 2015) en México, para conocer qué tan preparados estamos para el futuro; abordando diversos ramos tecnológicos y el grado de adopción que ha tenido la población nacional, destacando una baja penetración de smartphones, a pesar de que prácticamente existe un teléfono celular por cada habitante.

La situación es que el usuario mexicano no sería soportado de forma 100% eficiente por la infraestructura de telecomunicaciones del país, lo que ha frenado su ritmo de adopción de teléfonos inteligentes. Es una de las conclusiones de la investigación, al plasmar el interesante panorama de este sector, con algunos contrastes que delatan la situación real de la industria:

  • En México existen 119,7 millones de habitantes
  • A la par existen 104 millones de líneas celulares activas
  • Pero sólo 68,3 millones pertenecen a smartphones
  • 90% de los teléfonos comprados en el segundo trimestre de 2015 fueron smartphones
  • 74,5% de los encuestados ya tiene una tablet
  • 80% piensa comprar un wearable en 2016

IDC México QuISI Qualcomm from IDC Latin America on Vimeo.

La regulación de las operadoras, la oferta, costos y calidad de sus servicios se mantuvieron estancadas por algunos años en México, pero tras la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) se han implementado algunas medidas que han favorecido la incursión de servicios 4G LTE, el arribo de nuevas operadoras y la disminución de las tarifas móviles entre otras cosas.

Argentina, Brasil, Colombia y México fueron los países donde se levantó el Índice de Innovación de la Sociedad (QuISI 2015), recopilando sus datos sobre tres ejes:

  • Personas:como usuarios de tecnología.
  • Empresas: como detonantes de herramientas o productos de innovación tecnológica
  • Y Gobierno: como regulador que favorezca el uso y regulación en beneficio de los usuarios.

El escenario para América Latina es que en ninguna nación la totalidad de su población cuenta con acceso a las tecnologías innovadoras de los smart devices y similares. En general buscan que los dispositivos sean baratos, rápidos en su desempeño y fáciles de usar.

Tal vez en algún futuro no muy lejano sea posible llegar a ese ideal.