A 30 años del desastre del transbordador Challenger

A 30 años del desastre del transbordador Challenger

Su impacto mediático definió el futuro del programa de transbordadores de la Nasa, que hoy es reemplazado con las concesiones a empresas como Boeing y SpaceX.

Un martes 28 de enero de 1986 un equipo de siete astronautas: Francis “Dick” Scobee,Michael J. Smith, Ronald McNair, Ellison Onizuka, Gregory Jarvis, Judith Resnik y Christa McAuliffe, llegaría al espacio en el Challenger, transbordador espacial que ya cumplía su décimo vuelo y que sería lanzado una vez más desde el Centro Espacial Kennedy de la Nasa, en Cabo Cañaveral.

El vuelo, denominado “STS-51L”, estuvo a punto de postergarse en varios momentos por razones climatológicas, en especial por el hielo. De hecho, el día del lanzamiento colgaba hielo desde la torre de servicio del transbordador.

Causas del accidente

A 74 segundos de su lanzamiento el transbordador explotó en cientos de fragmentos. Esto, según la Nasa, se debió al surgimiento de una minúscula llama en uno de los cohetes de propulsor sólido al segundo 58. En sólo cinco segundos el fuego se extendió por el suelo del depósito, sin tardar en envolver la nave espacial completa, provocando el estallido a 16 kilómetros de altura.

Penacho de humo gris.

La conclusión de los investigadores señalaba que las bajas temperaturas y el hielo registrado la noche anterior generó que las juntas de uno de los cohetes propulsores se volviera porosa, provocando la evacuación de gases calientes.

Los restos, que alcanzaron el mar, fueron buscados por más de dos meses para localizar la cápsula donde iba la tripulación

Impacto mediático

(cc) Nasa

El desastre del transbordador Challenger no fue el primero en la historia del hombre en el espacio (incendio del Apollo 1, accidente del Soyuz 1 y muerte de Komarov), pero sí fue el primer accidente de un transbordador en el transcurso de una misión sumado a un impacto mediático mayor debido a que el lanzamiento se realizó frente a las cámaras de televisión.

Recordemos que en este transbordador viajaba la primera profesora al espacio, Christa McAuliffe, quien era integrante del proyecto Teacher in Space, para promover el estudio de las ciencias. Esto generó que el 17% de los estadounidenses fuera parte del lanzamiento a través de la televisión y que al menos un 85% ya sabía del accidente a menos de una hora del lanzamiento.

Suspensión de lanzamientos

(cc) Nasa.

El accidente del Challenger fue un golpe para muchos de los espectadores, para el gobierno de los Estados Unidos y para la propia Nasa. Por dos años todos los transbordadores permanecieron en tierra, con el objetivo de ser revisados y reformados. Asimismo, este desastre congeló los planes de llevar a civiles al espacio hasta 2007 con la sustituta de Christa McAuliffe, Barbara Morgan, maestra que llegó al espacio en el Endeavour.

La tragedia del Challenger empañó el futuro de los transbordadores y 17 años después el accidente del Columbia, con siete astronautas a bordo, marcó el fin de la era.

En la actualidad la Nasa que empresas como SpaceX y Boeing se hagan parte del transporte espacial a la Estación Espacial Internacional, mientras tanto las tripulaciones dependen de las naves rusas.

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