Autoridades y expertos también rechazan el umbral de navegación de Movistar

Autoridades y expertos también rechazan el umbral de navegación de Movistar

Abuso y una mala decisión es el consenso entre los consultados.

Ya van 3 días desde que los clientes nuevos de Movistar Chile, filial de la española Telefónica, están sometidos al estricto umbral de navegación de 500 GB para sus planes de Banda Ancha Hogar.

La medida fue instantáneamente rechazada en redes sociales y la empresa tuvo que salir a explicar que, según sus datos, el consumo de los usuarios estaba asegurado, premisa que está siendo cuestionada tanto por expertos como parlamentarios: “No podemos seguir tolerando medidas abusivas de estas empresas. Debemos actuar antes que se produzca lo mismo que el ocurrió con el Cartel del Confort”, comenta el diputado del Partido Por la Democracia (PPD) Ramón Farías a La Nación.

El legislador hizo un llamado la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) a tener un rol más “proactivo en estos temas. Ya es molesto navegar por nuestros celulares móviles y ver cómo baja la velocidad de navegación cuando alcanzamos el umbral para después tener que comprar bolsas si queremos Internet eficaz. Solicito fiscalización ahora y ya“.

Si se aplica el umbral la velocidad debe ser al tope de la oferta

Para complementar la opinión del legislador, nos comunicamos con Pepe Huerta, experto en Neutralidad Web y principal articulador del movimiento neutralidadsi.org, quien comparte la opinión del diputado y considera que es una “mala decisión” de parte de Movistar.

Puede que haya gente que consuma esa cantidad (entre 50 GB a 60GB), pero no se puede generalizar la oferta en base a una sola realidad”, explica. A su juicio, si la empresa desea aplicar restricciones a la cantidad de datos que los usuarios pueden consumir, “entonces la velocidad debiese ser al tope de la oferta”.

Cabe destacar que junto a Movistar, VTR también había implementado planes con un umbral de tráfico en el pasado. De prosperar esta iniciativa podría sentar un peligroso precedente para la libertad en el acceso a Internet en Chile.