Google Chromecast Segunda Generación [FW Labs]

Google Chromecast Segunda Generación [FW Labs]

¿Qué nos puede ofrecer esta pequeña maravilla que no tenía su antecesor?....¿Será conveniente esta segunda parte?.

Dice un viejo adagio utilizado en el cine y en la cultura popular eso de que “Las segundas partes nunca son buenas” y como contraposición es ahí donde los defensores sacan a relucir “The Godfather II” o “The Empire Strikes Back”. Y es que cuando en este caso un producto ofrece una actualización y una mejora del anterior y lo denomina de “segunda generación”, las expectativas son altas y esperanzadoras.

En el caso del Google Chromecast de este 2015, la verdad sea dicha, se cumplen ambos extremos de la balanza. Por un lado, uno queda con gusto a poco, ya que este dispositivo que se conecta vía HDMI en tu televisor para permitirte transmitir vídeo y audio, transformando tu viejo led en un Smart TV para visualizar y disfrutar de sitios como Netflix, HBO Go, Hulu, YouTube, Pluto TV, Spotify  y Twitch entre otros y que lo controlas desde tu smartphone, tablet o computador, y funciona tanto con Android como con iOS, no presenta mayores diferencias en ese aspecto con su antecesor. El precio además sigue siendo el mismo: USD $35.

Sin embargo, uno recuerda a Robert de Niro interpretando a Vito Corleone con esta “segunda generación” de Chromecast cuando te das cuenta que la velocidad de este dispositivo supera como el “Halcón Milenario” a su antecesor, ya que la nueva versión tiene banda dual (2.4 GHz y 5 GHz) y disminuye el “lag”.

Diseño e instalación

Pero decir que la velocidad es lo único que cambió es quedarse corto, ya que el diseño también es un aspecto en que mejoró mucho en relación a la versión anterior. Un pequeño disco de cinco centímetros de diámetro y una adaptabilidad mucho mayor, con un práctico cable HDMI colgante y además un imán posterior en el dispositivo para afirmarlo tras la televisión.

La forma también ayuda, ya que el cable suelto del HDMI que se desprende de su circular estructura ya no nos causa esa falta de espacios entre puertos de entrada a la TV que nos provocaba el tamaño de su antecesor.

Por supuesto mantiene un puerto micro USB para conectarlo a la corriente, y acá mucho ojo, ya que la clavija del enchufe funciona con la norma NEMA 1 de dos polos, por lo que si estás fuera de Estados Unidos, México, Perú, Panamá y República Dominicana necesitarás un adaptador.

Ya en el proceso mismo de la instalación, una vez conectado el Chromecast a la televisión, debes asignar un nombre al dispositivo y conectarlo a tu red WIFI.

Centro multimedia y consumo de contenido

Es acá donde aparece otro buen punto a favor de este Chromecast de “Segunda Generación”, ya que una vez realizada la instalación ingresas a una especie de Centro Multimedia, que por un lado te recuerda todas las apps de tu dispositivo que son compatibles para proyectarse en tu televisión.

Por supuesto, podrás navegar por el Centro de Aplicaciones para bajar los programas que no estén integrados y que desees incorporar. Interfaz sencilla.

Pero además una gran mayoría de contenidos multimedia que se consumen desde sitios web específicos se pueden lanzar a la pantalla grande, ya que un pequeño ícono te permite lanzarlos.

En mi caso decidí probar las aplicaciones más clásicas: YouTube, Netflix, Spotify y Estadio CDF.

YouTube se ve impecable, en altísima definición de 1080hp HD, sin cortes. Aún eso sí no soporta el 4k.

En el caso de Netflix, corrió como “una bala”, más que bastante bien, tremenda calidad de imagen y velocidad el doble de rápida que la de mi SmartTV Samsung.

La experiencia con Estadio CDF fue una buena y una más o menos: Hice la prueba con el partido en que Colo Colo venció 2-1 a Huachipato en Talcahuano el domingo 25 y la verdad es que hubo momentos esplendorosos en que la señal llegaba muy clara, pero otros instantes en que los pixeles se comían las jugadas igual que el penal que se comió Bascuñán en favor de los albos.

Este lunes 26 en tanto probé con el partido entre Audax Italiano y Universidad de Concepción y la calidad fue muy buena todo el encuentro. Creo que era un tema de sobrecarga del WiFi, ya que el domingo en paralelo al duelo de los albos, mi señora veía Netflix en la otra televisión.

Spotify por otro lado también se desplegó sin dificultades, y con todas las canciones de corrido, sin cortes y en buena calidad de audio.

La única aplicación que falló en mi celular para traspasar contenido fue AGamba TV, no hubo caso, los canales locales no quisieron hacer el aguante.

Otras aplicaciones disponibles

Otras Apps disponibles para Chromecast

Conclusiones

Me parece que esta pequeña maravilla gana por su adaptabilidad y su mayor rapidez. El precio sigue siendo el mismo que el de su antecesor y las funciones son idénticas. De algún modo es un upgrade más bien cosmético, pero con mejoras pensadas para aquellos impacientes que no pueden perder ningún segundo de transmisión.

A modo personal creo que es altamente recomendado para las personas que no tienen un Chromecast y que desean transformar su TV en una “Smart”. No sé si para los usuarios antiguos vale la pena el cambio, pero insisto, si lo suyo es andar como Usain Bolt por la vida, seguramente lo agradecerá.

Quizás ingenuamente lo que a mí me hubiera gustado es que esta “segunda generación” hubiera tenido adaptada la función Chromecast Audio para revivir las viejas radios en equipos de alta definición: Se conecta a cualquier entrada de audio de 3.5 mm (en cualquier tipo de parlante) y permite reproducir música vía Wi-Fi. También viene con entrada óptica y conexiones tipo RCA.

Sin embargo, como todo en este mundo es negocio, nuestros amigos hicieron este dispositivo por separado. Yo habría estado dispuesto a pagar el doble con las dos funciones integradas. Eso hubiera sido un tremendo cañonazo.