Científicos afirman que nuestras manos evolucionaron para dar puñetazos

Científicos afirman que nuestras manos evolucionaron para dar puñetazos

Lo interesante: utilizaron manos de muertos para "comprobar" su teoría.

Se tiene la concepción general de que el hombre ha evolucionado para adaptarse al entorno y perfeccionar sus habilidades, se considera que el desarrollo de los pulgares fue crucial para la creación de herramientas que aseguraran su supervivencia, y ahora se cree que ese dedo oponible también se desarrolló para dar mejores golpes.

El Journal of Experimental Biology, ha publicado una investigación, conducida por el controvertido científico David Carrier, profesor de biología en la Universidad de Utah, quien desde 2012 ha estado defendiendo la idea de que los primeros homínidos desarrollaron nuestras manos actuales en razón de su necesidad de soltar puñetazos y luchar por sobrevivir.

En el documento el equipo de investigación analiza a profundidad la morfología de la mano y su desempeño durante del acto de realizar un golpe, lo curioso es que lo realizaron utilizando las manos de 9 cadáveres de sexo masculino, conectando los tendones con hilos de pescar y sensores en los huesos para controlar la tensión en la mano y manipular su forma, simulando distintos tipos de golpes para evaluar su impacto:

(C) Universidad de Utah

En declaraciones retomadas por Gizmodo, Carrier afirma que sólo así, al utilizar manos muertas, pudieron ver con verdadera profundidad el funcionamiento interno de la mano, para “comprobar” su teoría:

Necesitábamos insertar sensores directamente en los huesos para medir cómo se deformaban en un golpe. Esto era demasiado invasivo para hacerlo con una persona viva. Así que diseccionamos los músculos que controlan la muñeca, los dedos y el pulgar. Lanzamos la mano con fuerza contra una superfice y medimos lo que ocurría.

Al final los resultados no fueron absolutamente concluyentes, sólo se comprobó que durante el acto de un puñetazo, la propia forma de la mano protege los huesos metacarpianos, evitando un daño severo en los mismos, ya que parte de la carga del impacto se transfiere a la muñeca a través del pulgar.

Con este argumento Carrier afirma que la mano evolucionó para dar golpes, básicamente porque constató que puede hacerlo sin fracturarse al instante al soltar un puñetazo firme.

Suena refutable, pero su método fue interesante y es una excusa perfecta para poner este top 10 con las mejores peleas a puñetazos en la historia del cine: