Inteligencia Artificial aprende a jugar ajedrez como los mejores en sólo 72 horas

Inteligencia Artificial aprende a jugar ajedrez como los mejores en sólo 72 horas

Estudiante habría utilizado la tecnología neuronal artificial para simular el procesamiento de información utilizado por los humanos.

Un estudiante del Colegio Imperial de Londres desarrolló Giraffe una Inteligencia Artificial que habría aprendido por si sola a jugar ajedrez al tener la capacidad de evaluar cada movimiento de una forma similar a la que lo hace el cerebro humano.

En sólo 72 horas la máquina desarrollada por Matthew Lai permite jugar al mismo nivel que otros motores diseñados para jugar al mismo nivel que otros programas que han sido afinados en el tiempo para este propósito. A escala humana, usando la evaluación FIUDE International Master, le permitiría estar entre los mejores jugadores del planeta.

La tecnología detrás de la máquina de Lai es una red neural. Esta es una forma de procesamiento de información inspirado en el cerebro humano. Consiste de varias capas de nodos que están conectados de forma que se adapta a medida que el sistema es entrenado. Este proceso de entrenamiento utiliza varios ejemplos para afinar las conexiones de manera que la red produce un output específico al recibir determinado inputpara reconocer la presencia de un rostro en una pintura, por ejemplo”, explican en Technology y Review.

Actualmente las redes neuronales artificiales están siendo utilizadas en distintos servicios a través de Internet como Gmail o Deep Dream de Google y representan una de las tecnologías más avanzadas en el camino para desarrollar la integración de servicios en las inteligencias artificiales que usamos a diario.

Este uso para las redes neuronales artificiales llega a casi 20 años desde que IBM desarrollara Deep Blue, una computadora especialmente diseñada para jugar ajedrez y que mostrase sus competencias al derrotar al gran maestro de ajedrez Gary Kasparov en 1997.

Si te interesa saber más del trabajo de redes neuronales de este estudiante del Colegio Imperial de Londres puedes acceder a descargar su trabajo desde la biblioteca en línea de la Universidad de Cornell.