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Rare Replay [NB Labs]

La brillante e imperfecta historia de Rare.

Plataformas: Xbox One
Desarrollador: Rare
Distribuidor: Microsoft Studios
Precio: USD $30

Hay formas y formas de armar una recopilación de juegos. La más sencilla sería poner un menú al comienzo con la lista de los juegos disponibles, elegir uno y a jugar. Lo mismo para su presentación: se puede solo hacer una carátula especial y lanzarlo a la venta.

Rare Replay es todo lo contrario. Tal vez porque en Microsoft o la misma Rare entienden que hay demasiada historia detrás, o porque los fans más fans de Rare siguen siéndolo pese a Kinect Sports (o a Banjo-Kazooie Nuts & Bolts). El compilado es una lección de historia (una historia lejos de ser perfecta, hay que puntualizar) cargada de nostalgia y de preocupación por los detalles.

Partiendo por la presentación al estilo teatral. Todos los juegos están detrás de una cortina, mostrando algo de información pertinente como su fecha de lanzamiento o el número de jugadores disponible. Luego, se va premiando el avance en cada uno de ellos con un sistema de estampas que a su vez desbloquea videos del tipo “making of” sobre los mismos juegos, con los comentarios de quienes fueron parte de su creación en el pasado y eso incluye a ex-empleados del estudio.

Hay otra sección al estilo de NES Remix, que si bien no mezcla los juegos sí ofrece pequeñas cápsulas de jugabilidad a modo desafío. Por ejemplo: sobrevivir 45 segundos en el famoso nivel de las motos de Battletoads o conseguir una cierta cantidad de puntos dentro de un límite de tiempo.

Este esquema parece estar diseñado para quienes se terminaron los juegos varias veces en el pasado y tal vez no quieran volver a hacerlo de nuevo, pero sí revisitar zonas específicas o probar su habilidad en ellas. Ir superando los desafíos va abriendo otros nuevos y sumando “estampitas” y logros a la abundante cantidad de puntaje que entrega Rare Replay en general.

Por su parte, a los juegos más antiguos de la colección se le agregan algunas características del tipo guardado instantáneo o la chance de retroceder un par de segundos. En el caso de un par de juegos de N64 (ambos Banjo-Kazooie y Perfect Dark), la versión entregada es la de Xbox 360. Y en un juego como Jet Force Gemini, se lanzó un esquema de control extra para que controlar a los personajes no sea un martirio.

Estos agregados, algunos más relevantes que otros, sirven para acercar los juegos más antiguos de la colección a un público más moderno que probablemente no tolere los picos de dificultad de Battletoads, o la complejidad de los movimientos en diagonal de Snake Rattle & Roll. ¿Bueno, malo? Esa es cuestión de cada uno, aunque una cosa es clara: de alguna forma, se altera la “visión original” de los productos.

Igualmente es llamativo que los juegos de Xbox 360, si bien se pueden acceder desde dentro de Rare Replay, se muestran de manera independiente dentro de la consola y se ejecutan como tal a través del emulador. En otras palabras, dichos juegos se tratan como un “ente diferente” y en la versión digital se descargan de forma aparte, por cuestiones obvias de tamaño. En el baso de Banjo-Kazooie: Nuts & Bolts, el juego corre prácticamente igual al original; se ve muy bien, pero el framerate con frecuencia se queda un poco corto.

La magia de Rare Replay va más allá de solo tratarse de “juegos de Rare”. Bien Microsoft podría haberse ido por lo más simple y los fans lo iban a considerar un objeto de deseo porque “es Rare”. Por el contrario, Rare Replay se construye y presenta como una verdadera enciclopedia, un recuento histórico de una compañía ídem. ¿Habrá por ahí alguien que no sepa quien es Rare o cual es su herencia? De ser así, Rare Replay lo tiene todo. Y cuesta barato.

¿Qué significa esto?

Este artículo fue realizado con una copia proporcionada por Microsoft.