Alemanes "cocinan" sus identificaciones en microondas para no ser espiados por la NSA

Alemanes "cocinan" sus identificaciones en microondas para no ser espiados por la NSA

En 2010 las autoridades implementaron microchips en las tarjetas de ID que ante los escándalos de espionaje entre Estados Unidos y Alemania, no han sido vistos con buenos ojos por la ciudadanía.

El pasado martes 11 de agosto, un hombre de 29 años fue detenido en el aeropuerto de Frankfurt luego que las autoridades se dieran cuenta que su tarjeta de identificación había sido modificada a través de un microondas. De acuerdo a la policía local, el hombre estaba preocupado por la privacidad de su vida debido al chip que integran las tarjetas de identificación desde 2010.

Según señala el Washington Post, explotar el microchip de la ID es una práctica más común de lo que parece, argumentando que incluso se pueden encontrar videos o tutoriales en YouTube sobre cómo realizar este procedimiento.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=mQbfuU-6Kmg[/youtube]

El asunto grave es que si un oficial llega a detectar que una tarjeta pasó por un microondas no dudará en aplicar la ley que impide modificar documentos oficiales de forma ilegal, puesto que este tipo de documentos son de titularidad estatal. Como consecuencias, las personas que realicen este procedimiento se exponen a multas en dinero y a penas de cárcel.

Además del uso del microondas para "cocinar el microchip", también se pueden encontrar videos para "hervir correctamente los documentos de identificación", entre otros. Al respecto, las autoridades señalan que el miedo a las tarjetas de identificación con microchip es infundado, sin embargo los ciudadanos están lejos de ver con buenos ojos la utilización de este documento, vigente desde 2010, que logra completar formularios de forma automática.

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=KZGSM1qYLKM[/youtube]

Las sospechas de los alemanes tampoco son tan paranoicas como parecen, puesto a que en el último año ha sido reveladas múltiples colaboraciones entre los organismos de inteligencia de Alemania y Estados Unidos, dados a conocer por WikiLeaks y por Edward Snowden. Por ejemplo, hace tres meses Estados Unidos espió a la empresa Siemens a través del país europeo, Alemania ayudó directamente a la NSA a espiar políticos y empresas europeas. Anterior a ello se la NSA habría interceptado las comunicaciones de distintos aparatos de gobierno alemán, e incluso el propio ministro del Interior recomendó hace dos años no usar servicios estadounidenses ante sospechas de espionajes. Por ende, no es extraño que en 2014 un 40% de los ciudadanos considerara la digitalización de documentos como una amenaza a la privacidad.