Toren [NB Labs]

Toren [NB Labs]

Un ascenso hacia la luna.

Plataformas: PS4 (analizada), PC
Desarrollador: Swordtales
Distribuidor: Versus Evil

El tráiler de presentación de Toren daba a entender que el juego iba a ser especial. Y de cierta forma, sí lo es. Al acabar la historia, al cerrar el ascenso de Moonchild, es fácil empezar a revivir momentos anteriores o tratar de buscarle una vuelta a lo que se vio.

Toren es el primer producto del estudio brasileño Swordtales y como tal, presenta varias ideas bien interesantes en lo que respecta al diseño del juego, aún cuando sus mecánicas son bien sencillas en lo medular. La protagonista se mueve por los niveles resolviendo pequeños puzzles, atacando a un par de enemigos por aquí o por allá y eventualmente viéndose cara a cara con una especie de dragón que es el antagonista principal.

Pero lo importante de Toren no son exactamente sus mecánicas, sino la historia que se va contando en clava surrealista. Moonchild, la protagonista, debe cumplir su propósito en la vida. Escalar esa torre haciendo que crezca un árbol en su interior, lo que es menos fácil de lo que parece. Entre medio, pequeñas cinemáticas mezclando la narración que nunca es totalmente explícita, sino que deja varias cosas en el aire y a la interpretación.

Como historia, Toren es siempre una metáfora. La protagonista comienza siendo un bebé y a medida que sube en la torre se va convirtiendo en una mujer a la vez que aumentando sus “responsabilidades”; en cierto momento recibe una pequeña arma para hacer frente a ciertos obstáculos y los puzzles suben gradualmente su dificultad.

Aún así, Toren nunca usa aquellos elementos como su base sino al contrario, son un apoyo para lo principal. Y lo principal es el ascenso de Moonchild, que “en la vida logre a lo que vino”. Es el viaje. Swordtales le da en el clavo presentando esa historia y diseñando sus elementos principales, sobre todo en la parte artística.

Que Toren es disfrutable en las pocas horas que dura -tres, como mucho- no se puede negar, como tampoco hay que negar algunos problemas que evidencian los recursos limitados del estudio y el precio a pagar con el primer trabajo. La parte técnica del juego no está al nivel de la artística y hay varias cuestiones que quedan al debe. Más que puntualizar detalles que, dicho sea de paso, están presentes en producciones incluso más grandes, es mejor pensar que a Toren le faltaron unos meses de cocción.

Lo cual es un poco triste porque detrás de esa capa sin pulir hay un producto llamativo, amén de ser poco tradicional. Pero es obligatorio hacer ciertas concesiones para “disfrutar” la aventura en su totalidad. Ya sea porque a veces el rendimiento cae, porque se parte la pantalla, porque el control no responde bien o simplemente porque ciertos detalles están a un nivel muy bueno y otros no.

Con este juego, Swordtale deja en claro que es un estudio talentoso. Crear historias “especiales” no siempre es fácil y Toren lo es; el cierre es satisfactorio -no se trata de un giro de guión impredecible, pero anda cerca- y solo ahí se explican algunos de los diálogos leídos antes, lo cual redondea todavía más la historia.

Toren podrá estar lejos de la perfección pero Swordtale demuestra que tiene bastante potencial y una buena “pluma” para moldear sus juegos. Y ese tipo de talento no está siempre al alcance de todos.

¿Qué significa esto?

Este artículo fue realizado con una copia del juego proporcionada por PlayStation.