Reflexiones de un juez de StartupBus 2015

Reflexiones de un juez de StartupBus 2015

StartupBus es mucho más que solamente un roadtrip, o una competencia de startups, o una aventura intensa con gente un poco loca. Es una comunidad de personas que comparten valores y que creen en un mundo diferente.

Desde el jueves de la semana pasada hasta este pasado lunes (4-8 de junio), se llevó a cabo la competencia de autobuses de emprendedores llamada StartupBus, en su quinta edición del año 2015. Fue la cuarta vez que participó México, enviando su autobús desde DF hasta Nashville, Tennessee – ahora sí que les tocó hacer roadtrip por más de 30 horas a los mexas. En total participaron 5 autobuses en la competencia: San Francisco (West Coast Bus), Florida (Southeast Bus), Chicago (Maker Bus), Nueva York (Northeast Bus) y los mexicanos.

StartupBus, para quienes no lo conocen, es un hackatón/competencia que consiste en concebir, construir y sacar al mercado una nueva idea para una empresa o producto de tecnología, en tan sólo 72 horas y a bordo de un autobús en movimiento. Los 5 autobuses antes mencionados salieron de sus respectivas ciudades de origen con dirección a un destino compartido: Nashville. Una vez en Nashville, los diferentes equipos formados a bordo del autobús (muchas veces conformados por personas que nunca se habían visto las caras) compitieron haciendo pitches o presentaciones en vivo de sus proyectos.

Este año tuve oportunidad de vivir la competencia como juez de semi-finales, representando a México pero también tomando la difícil decisión, junto con los otros 3 jueces, de quiénes serían los 5 equipos (de 11 semi-finalistas) que pasarían a la gran final. Independientemente de toda esa adrenalina, quiero compartirles algunas reflexiones que tuve después de la experiencia de participar nuevamente en este gran evento.

El gran beneficio de StartupBus: Exposición

Lo he dicho antes, pero esta vez me quedó aún más claro que el agua, que el beneficio más grande que alguien puede llevarse de participar en StartupBus es una cantidad desbordante de exposición – exposición a una comunidad de clase mundial, exposición a emprendedores y profesionales de alto nivel, exposición a toda clase de retos difíciles, exposición a mentalidades ambiciosas y asertivas, exposición a una ideología de querer solucionar problemas utilizando tecnología, exposición a una creencia de que las cosas sí se pueden hacer y exposición a muchas cosas más.

He sido testigo, en el caso del autobús mexicano, de cómo algo cambia y da un giro de 180 grados dentro de las cabezas de los participantes provenientes del sur de la frontera al participar en StartupBus. Algo en sus mentes se transforma irreversiblemente y empiezan a creer que cosas que antes veían como imposibles, ahora quizá no lo sean del todo. Se apodera de ellos una ambición de saberse capaces de hacer cosas a las que antes ni siquiera se atrevían. Regresan con la seguridad de ahora sí saber cómo dar ese primer paso para probar si una idea es posible o no, por más loca que pueda parecer.

Se escuchan muchas críticas de competencias como StartupBus. Que son puros jueguitos, que ya nos pongamos a hacer algo de verdad, o que cómo es posible que seamos tan intensos con eso. Yo lo que creo que es muchas personas necesitan primero ser expuestas a este tipo de cosas antes de siquiera poder tener la opción de elegir otros caminos profesionales distintos a los convencionales o tradicionales.

A StartupBus se suben muchas personas que nunca se habían metido a temas de startups o no tenían ni idea que existen inversionistas para esto, o que con software se puede construir un prototipo en cuestión de días, o que jamás habían hecho un pitch en su vida. Estas personas se bajan del autobús conociendo un nuevo mundo y toda una serie de nuevas opciones para su vida. Que eso siga pasando, yo pienso, es verdaderamente poderoso y valioso.

El alma de StartupBus: las personas

StartupBus es lo que es debido a todas las personas que han vivido la experiencia y que posteriormente se han convertido en la comunidad detrás de la competencia. Realmente la competencia es tan solo el primer paso – después lo más importante es la comunidad y todo el trabajo que hace para que más personas sigan viviendo esta gran experiencia.

La comunidad de StartupBus es internacional, ya que la competencia se ha llevado a cabo en 4 continentes (América del Norte, Europa, África y Australia), y en ella hay desde talentosos programadores, diseñadores y creativos, hasta emprendedores exitosos como los fundadores de Instacart, empresa ya valuada en $2 billones de USD. Y todas estas personas tienen algo en común: que se han subido a StartupBus y han compartido esa intensa experiencia. Es como haber ido a la guerra juntos y ello genera una confianza y hermandad que es difícil de replicar en otras comunidades y que ha generado mucho valor entre sus integrantes.

Es por eso que, en el caso de México, la gran mayoría de ex-participantes de StartupBus están emprendiendo proyectos interesantes (ejemplos: ComproPago, Bridgefy, etc.), o se han ido a trabajar a empresas exitosas como Uber o Google, o han tomado roles de liderazgo en comunidades de emprendimiento y tecnología en sus respectivas ciudades. Lo que no dejan de hacer es crear valor para personas a su alrededor, porque saben que pueden hacerlo.

StartupBus es más que un roadtrip

Dicho todo esto, StartupBus es mucho más que solamente un roadtrip, o una competencia de startups, o una aventura intensa con gente un poco loca. Es una comunidad de personas que comparten valores y que creen en un mundo en el que se pueden resolver problemas de manera creativa utilizando herramientas modernas tales como software y tecnología. Son personas que han compartido historias de batallas juntos y que ahora se tienen un profundo respeto y cariño, sin importar si algunos viven en Nueva York, otros en Ámsterdam, otras en Zimbabwe y otras en el DF.

Recuerdo una frase muy repetida por quien fue mi conductora, Rocío Paniagua (quien ahora trabaja con Uber), cuando me subí a participar por primera vez en el autobús de México en el 2013: “La vida se trata de las personas que conoces y de las cosas que construyes con ellas.” Creo que resume de manera excelente el espíritu de StartupBus, en el que lo más valioso es ser expuesto a personas talentosas, para posteriormente acabar colaborando y haciendo cosas increíbles con ellos y ellas.