Hecho es mejor que perfecto

Hecho es mejor que perfecto

Cuando tengas una idea o tengas dudas si algo podría funcionar o no, no tengas miedo de empezar por el riesgo de que las cosas no salgan perfectas.

Hecho es mejor que Perfecto.” Es una frase que me ha repetido mi socio Kike muchas veces cuando hemos estado lanzado nuevas funcionalidades e iniciativas en el Dev.F.. Suena bastante lógico y básico, pero la realidad es que la frase es atribuida a Sheryl Sandberg, la célebre Chief Operating Officer de Facebook, en su libro Lean In.

Después de reflexionar un poco, me di cuenta que esta frase va mucho más allá de lo que nos dice en la superficie. Tanto así que es incluso un pilar filosófico central del Dev.F. Les digo por qué.

Lo importante es empezar

Yo no soy programador ni tengo perfil técnico y he observado que en el mundo del software y la tecnología, las buenas ideas abundan. No obstante, lo que realmente tiene peso y validez en este mundo es construir esas ideas para que se materialicen en algo tangible que pueda ser utilizado por las personas.

Una buena idea comienza siempre como una hipótesis o suposición. Se cree que algo podría funcionar o que algo podría lograr un cierto resultado. Pero la realidad resulta ser en el 99% de los casos totalmente diferente a las suposiciones. Por ello, la mejor manera de validar o comprobar si una idea tiene verdaderamente potencial es llevándola a cabo.

Si tienes una idea para una aplicación de software que resuelve un problema específico, no pierdas tiempo suponiendo cosas. Mejor define cuáles son tus principales hipótesis y construye una versión mínima de esa idea (el Producto Mínimo Viable o MVP). Esa versión mínima será probablemente fea, llena de errores y absolutamente lejana a esa imagen súper pulida que tienes en tu mente de tu idea. No te preocupes. Hecho es mejor que Perfecto.

Construir tu idea es algo así como darle vida. Comenzará siendo un ser torpe que se tropieza por nunca haber caminado antes, pero sólo caminando podrán aprender lo que se debe hacer para posteriormente poder empezar a correr. Y una vez que estén corriendo, quizá puedan despegar y comenzar a volar.

Genera Datos

Siguiendo con el punto anterior de la importancia de empezar a hacer algo, la realidad es que tomar decisiones cuando no existen datos que puedan fundamentarlas o respaldarlas es bastante complicado y difícil. Esa es comúnmente la situación cuando se empieza a construir algo nuevo: te hacen falta datos. Y entonces, ¿cómo generar datos para poder tomar mejores decisiones en la construcción de un nuevo producto o negocio?

De la misma manera que describimos antes: sólo empieza. Además de los beneficios mencionados anteriormente, también podrás obtener la gran recompensa de generar datos. Por ejemplo: no tienes idea de cuáles son las funcionalidades más importantes para tu nueva aplicación móvil para parejas y estás tratando de decidir estratégicamente cuáles construir primero. Volvemos al concepto de MVP: construye la versión mínima y asegúrate de ponerla en manos de tus usuarios o clientes.

Al hacer esto, vas a obtener muchos datos que te ayudarán a validar o invalidar tu hipótesis inicial sobre cuál es la funcionalidad más importante de tu aplicación. Ya no tendrás que tomar decisiones basándote en tus instintos, sino que podrás basarte en los hechos, los cuáles en este caso serían los comportamientos reales de tus usuarios o clientes al utilizar la versión inicial de este producto. Sin estos datos, será muy complicado que puedas tomar buenas decisiones estratégicas para el futuro desarrollo de tu producto o negocio. Construye una versión inicial, por más incompleta o sencilla que sea, y comienza a generar datos a la de ya. Mientras más rápido generes estos datos, más rápido podrás llegar a tomar mejores decisiones estratégicas.

No tengas miedo

Aprender a programar y desarrollar software no es fácil. Requiere de una inversión considerable de tiempo y esfuerzo. Pero sobre todo, requiere de una gran cantidad de paciencia y perseverancia para poder aguantar tropiezos, errores y caídas. Te vas a equivocar, muchas veces.

No importa equivocarse, no importa cagarla, siempre y cuando esos errores sirvan para aprender y para encontrar el verdadero rumbo que debe tomar la idea. Reid Hoffman, fundador de LinkedIn y célebre inversionista en Silicon Valley, tiene una frase que captura bien esto: “Si la primera versión de tu producto no te avergüenza, significa que lanzaste demasiado tarde.” Lanzar es dejar las fantasías e ilusiones atrás para enfrentarse con la realidad. Y la realidad muchas veces es la mejor maestra que se puede tener.

Les comparto otra frase sobre este tema del maestro Paul Graham de su libro Hackers & Painters:‘Mistakes are natural. Instead of treating them as disasters, make them easy to acknowledge and easy to fix.’ Traducción: ‘Los errores son naturales. En vez de tratarlos como desastres, haz que sea fácil identificarlos y arreglarlos.’ Haz cosas aunque salgan mal la primera vez; seguro luego las podrás llevar muy cerca de la perfección.

Haciendo cosas en Dev.F.

Como decía antes, esta filosofía es un pilar central de Dev.F. Aquí los y las des-alumnas vienen a romper cosas, a estrellarse con paredes y a resolver problemas complicados. Pero lo más importante es que se lanzan a hacer las cosas, comienzan a construir desde el día uno y en el proceso acaban aprendiendo lecciones sumamente valiosas para sus carreras profesionales. Hacer cosas, en vez de sólo hablar de ellas, es también uno de los elementos del decálogo de la cultura hacker que inventamos en Dev.F.

Lo que no mata a la hacker, la hace más fuerte. Cuando tengas una idea o tengas dudas si algo podría funcionar o no, no tengas miedo de empezar por el riesgo de que las cosas no salgan perfectas. Cuando tengas esa tentación, recuerda que hecho es mejor que perfecto. Ponte a hacer cosas. Hacer cosas siempre va a pesar más que hablar de cosas. Y si no sabes qué hacer, ven a Dev.F. y aquí te ponemos a hacer muchas cosas interesantes. 🙂