La amnesia y la depresión en la cultura pop

La amnesia y la depresión en la cultura pop

¿Cómo se muestran los transtornos mentales, la neurología y la psicología en los medios?

El estigma de las enfermedades mentales se ha comenzado a remover. Aunque aún falta demasiado por hacer, ya existe cierto nivel de respeto y tolerancia hacia trastornos como la depresión o el autismo. El principal problema en este asunto es el de la ignorancia. Gracias a una combinación entre avances en la comprensión sobre estos desordenes y un cambio de paradigma en los medios, donde los personajes que sufren de algún trastorno han dejado de ser caracterizados, tan frecuentemente, como personas peligrosas y se han convertido en personajes más completos y complejos.

Cabe destacar que, principalmente, Holywood sigue teniendo un problema al exagerar los síntomas con fines narrativos. 50 First Dates es un claro ejemplo de esto. La amnesia que el personaje femenino no existe en la realidad y los síntomas son exagerados para servir a la trama.

Hoy vamos a tratar sobre el tema haciendo una breve recopilación sobre representaciones de dos tipos de trastorno en la cultura popular: la amnesia y la depresión . Dos de los más populares y también de los menos entendidos.

Amnesia

La amnesia puede venir en diferentes sabores: Anteretrógrada, retrógrada y disociativa. La primera es cuando no puedes formar nuevas memorias,  la segunda cuando no puedes accesar a tus memorias -como si tu disco duro mental hubiera muerto- y la tercera es cuando un episodio de estrés te deja incapaz de recuperar recuerdos.

La amnesia es causada por un daño al cerebro, ya sea por trauma, sustancia o enfermedad y su duración es variable, dependiendo del daño. La amnesia retrógrada es una herramienta de narrativa tan común que ha generado una serie de tropos e incontables películas. Entre ellas Mulholland Drive, donde un personaje sufre un trauma durante un choque que la causa, y Memento, la representación más laudeada  sobre amnesia anteretrógrada. Fue llamada una “exploración casi perfecta de la neurobiología de la memoria” por Esther M. Stenberg del Instituto Nacional de Salud Mental.

En los libros destaca The Vow, que relata la lucha para aprender, de nuevo, como comer, vestir, y bañarse de una mujer que fue proyectada a través del parabrisas de su automóvil. Estos hábitos cotidianos , que requierieron ayuda de un neuropsicólogo, causaron tensión en la relación con su esposos –la amnesia venía acompañada de súbitos cambios de humor y confusión– además de causar síndrome del estrés postraumático en la víctima. No suena a la típica historia de amor, ¿o sí?

Depresión

Más de 350 millones de personas sufren actualmente de depresión. Es difícil encontrar datos duros sobre la cantidad de personas que toman antidepresivos, pero se estima que 1 de cada 10 estadounidenses los toman. La depresión, a nivel desorden, se caracteriza por una baja en la energía, la autoestima y anhedonia.  La depresión siempre ha estado ligada a la creación y la depresión ha aparecido en series como The Sopranos, In Treatment, House M.D., Berlin Alexanderplatz o Angst vor der Angst. Actualmente no sabemos a ciencia cierta qué es lo que causa este trastorno. El modelo más aceptar es multifactorial, donde influyen factores “genéticos, biológicos y psicológicos“.

Un documental que resalta es “Stephen Fry: The Secret Life of the Manic Depressive“, donde los puntos depresivos del actor, comediante y troll inglés se reflejan desde su experiencia. En Holywood la película Sideways  está considerada como una excelente adaptación de lo que es vivir deprimido. Tsure ga Utsu Ni Narimashite (Mi pareja está deprimida), una película japonesa de 2011 también ha ganada críticas positivas por mostrar como cambia la dinámica  en una relación cuando uno de los pares está deprimido.

Habemus Papam, Melancholia, Anticristo (la obra de Von Trier toma mucha inspiración de diferentes trastornos), la lista en el cine es extensa. En el frente de la literatura podemos encontrar All in the mind de Alastair Campbell, una novela basada en su experiencia lidiando con la depresión y el alcoholismo o Bell Jar de Sylvia Plath.

Otros trastornos, como el síndrome de Asperger, han sido tratados en diferentes medios con mucho éxito. Por ejemplo en la novela de 2003 The Curious Incident of the Dog in the Night-Time, donde el personaje principal se define a si mismo como “un matemático con ligeros problemas de conducta”; y algunas caracterizaciones no muy bien logradas, como la segunda historia del origen del supervillano de DC Manta Negra, quién era un niño huérfano y autista que fue (otra) víctima de la mala praxis de Arkham Asylum.