México y Chile presentan sus resultados de ALICE en el Gran Colisionador de Hadrones

México y Chile presentan sus resultados de ALICE en el Gran Colisionador de Hadrones

México y Chile juegan un papel importante en el proyecto ALICE del LHC, hoy se revelaron algunos de los logros de este detector en Ginebra, parte del Gran Colisionador de Hadrones.

El experimento ALICE es uno de los siete detectores instalados en el Gran Colisionador de Hadrones del CERN, en la frontera franco-suiza. Fue propuesto inicialmente en 1992 y la colaboración se llevó a cabo formalmente en 1993 y registró sus primeras colisiones en 2010. La colaboración incluye más de 1.300 miembros de  110 institutos diferentes en  37 países.

Hoy, durante una conferencia en Puebla (México), el doctor Mario Rodríguez Cahuantzi comentó algunos de los resultados obtenidos en la temporada uno del experimento y ofreció algunas perspectivas para la temporada 2.

Hasta el momento, el proyecto ha dado 96 publicaciones con una extra que está siendo sometido actualmente al peer review. Estas publicaciones cubren las dos principales lineas de investigación de ALICE, el plasma de quark-gluones: un estado de la materia cuya densidad es tal que “equivale a tener la masa de la piramide de Kéops en la cabeza de una aguja”. Este es uno de los principiales logros del CERN, haber logrado estudiar la sopa primordial que se creó en los primeros 20-30 microsegundos después del Big Bang.

Ahora, gracias al ALICE, sabemos que el plasma de quark-gluones es un líquido perfecto; es decir que no tiene viscosidad. Además se demostró que es opaco a la materia y transparente a la luz. Continuar con la investigación de este nuevo estado la materia es uno de los principales objetivos del ALICE para la temporada dos. 

ALICE está diseñada para detectar colisiones, muchas de ellas a la vez, por lo qué el ancho de banda requerido para procesar y almacenar los datos es altísimo. Cada segundo que el experimento está corriendo se generan 2.5 Gb de datos. Al final de un año de experimentos se ha juntado más de un petabyte de información. La velocidad de transmisión actualmente es de 1.5 Gbps, por lo que CERN necesita una nueva infraestructura. La respuesta es el monALISA Grid Map.

“La diferencia entre monALISA GRID map y el internet es que podemos compartir no sólo información, también podemos compartir poder computacional. Creemos que este es futuro de la web” comentó Rodríguez. El nodo central de CERN alcanza una velocidad de 10 Gbps y los nodos ya se encuentran distribuidos alrededor del mundo.

En Latinoamérica se encuentran localizados 4 nodos. Dos en Brasil, uno en Chile (en la Universidad Técnica Federico Santa Maria) y uno en México (en la UNAM); y se está comenzando la construcción de uno nuevo en el estado de Puebla, México.

Los resultados del proyecto ALICE han sido bastante productivos, si bien no tan publicitados como los de ATLAS y CMS . La colaboración latinoamericana se ha hecho presente en el desarrollo de tecnología electrónica -el 15% de ALICE fue diseñado, construido y es mantenido por mexicanos, incluyendo dos versiones diferentes del gatillo-, el análisis de datos, el hospedaje de varios centros GRID y la participación en las publicaciones científicas, con potencial de detección de nuevas partículas, en areas como rayos cósmicos, producción de mesones y física difractiva.