Google es acusado de monopolio con Android en Europa

Google es acusado de monopolio con Android en Europa

La Unión Europea no cedería antes este tipo de prácticas, aunque había tardado en trascender esta acusación.

No es novedad que la Comisión Europea antimonopolio vire hacia Google por acusarle de prácticas monopólicas, siendo dueño del sistema operativo para teléfonos con mayor participación en el mundo, pero principalmente en el mercado europeo. Parece que ahora las cosas van en serio, pues ya se ha puesto en marcha una investigación formal para esclarecer este asunto.

Hoy ha sido publicado un comunicado de prensa que indica las razones por las cuales Google será investigado, principalmente debido a que prácticamente limita la libertad al usuario de elegir otros servicios que no sean de la compañía al elegir un smartphone con sistema operativo Android.

Además de mantener una supuesta posición dominante con este tipo de prácticas, la compañía de Mountain View también es acusada de violar las leyes antimonopólicas de la Unión Europea, ya que no permite la modificación de su sistema operativo para ser implementado en nuevos dispositivos.

Los tres puntos que serán considerados en esta investigación son los siguientes:

  • Exigir o incentivar a los fabricantes a que instalen las aplicaciones y servicios de Google por defecto en sus dispositivos.
  • Prohibir que los fabricantes incluyan aplicaciones de otras compañías o usar una variante modificada del sistema operativo Android sin previo consentimiento.
  • Obstaculizar la instalación de aplicaciones o servicios de otras compañías al saturar un equipo con las que son propiedad de Google.

Si bien estas acusaciones parecen inteligentemente desarrolladas, Google no es el único responsable de un sistema operativo que incluye sus propias aplicaciones y servicios por defecto, pero existe una buena razón para investigarlo por acusación de prácticas monopólicas.

El sistema operativo Android es de código abierto, lo cual significa que cualquiera puede hacerlo a su imagen y semejanza, pero Google está sacando provecho de su participación en el mercado. Sin embargo, esto se justifica al decidir si la compañía permite comercializar con su producto y de qué manera se hace, ya que de otra forma el fabricante deberá decidir si implementar los servicios de Google o los suyos, si es que los tiene.

Esperemos que esta investigación de buenos frutos, principalmente para el usuario final, el cual es afectado por este tipo de prácticas. Quizá sea buena idea seguir la pauta de Samsung al permitir la desinstalación de las aplicaciones preinstaladas.