Fonkraft quiere ser el primer smartphone modular

Fonkraft quiere ser el primer smartphone modular

Se adelanta a Project Ara de Google y se convierte en el primer smartphone que ofrece ampliaciones y mejoras cambiando módulos.

Aunque el mundo de los smartphone modulares ni siquiera es una realidad al no existir dispositivos que puedas comprar y a los que puedes cambiar ciertas características, se une a Project Ara un nuevo competidor llamado Fonkraft.

Se trata de un smartphone que cumple las reglas de un smartphone modular, puedes cambiar ciertas características principales del dispositivo simplemente apagándolo y cambiando uno de sus módulos.

El módulo inicial cuanta con una pantalla de 5 pulgadas y una resolución de 1080 x 1920 píxeles y con Android como sistema operativo. Después puedes conectarle módulos de CPU, GPU, RAM, cámara o batería.

Lo bueno es que este proyecto dice ser realizable, lo malo es que se trata de un proyecto en Indiegogo que busca solo uSD$50.000 para poder empezar el proyecto. La meta inicial que se han propuesto es muy baja y claramente muy por debajo de los recursos que se necesitan para fabricar un smartphone por módulos, incluso para atraer a otros fabricantes a crear nuevos módulos. Por suerte Indiegogo no cierra los proyectos al terminar su meta, si no que se podrá seguir participando.

El proyecto busca que por lo menos se puedan crear tres modelos diferentes de smartphone, uno básico con procesador dual.core de 1.3GHz, 1GB de memoria RAM, 8GB de memoria interna y 4.100mAh de batería en dos módulos. Otra configuración se centraría en una gran cámara de 20 megapíxeles y memoria de 64GB. Otra edición especial haría énfasis en la calidad del audio con un módulo de audio de 192kHz.

El modelo básico llegaría a costar USD$99 y los modelos de fotografía y audio HiFi a los USD$199.

Como proyecto de Indiegogo y sin mostrar ningún prototipo o imagen real de lo que sería el proyecto, tenemos que ser ante todo cuidadosos con lo que se invierte en este proyecto. La promesa es buena, pero la ejecución nunca se sabe si acabará.