[metroimage ids=”38-182737,38-182741,38-182746,38-182748,38-182749,38-182752,38-182758,38-182761,38-182765,38-182768″ imagesize=”large”]

Axiom Verge [NB Labs]

Calidad retro.

Plataformas: PlayStation 4, PS Vita (fecha por anunciar), PC (fecha por anunciar)
Desarrollador: Thomas Happ Games
Distribuidor: Sony Computer Entertainment

Si hubiera que hacer un check list, Axiom Verge cumple con absolutamente todos los criterios para hacer un juego del tipo metroidvania basado en la nostagia. ¿Gráficos tipo NES? Ahí están. ¿Diferentes poderes que abren partes inaccesibles del mapa? Ahí están. ¿Jefes gigantes? Ahí están.

¿Un mapa dividido en pequeñas áreas como Metroid? Presentes.

Lo bueno es que Axiom Verge es más que sumar sus partes en un popurrí de elementos y decir “miren, esto es la nostalgia en 2015”. Afortunadamente, el juego de Thomas Happ va más allá y está diseñado como una experiencia completa que sí, evoca esos títulos antiguos pero no por como se ve sino por como se disfruta.

Hay que reconocer, eso sí, que su comienzo es algo lento. O quizás hasta poco atractivo. Y es que esas zonas que se abren lateralmente cual Metroid fácilmente conducen a engaño, a pensar “oh, aquí yace otro clon más”. De cualquier forma, esa sensación -al menos en mi caso- fue fugaz. Apenas 20 minutos después ya estaba inmerso en ir explorando los diferentes cuartos y aprendiendo ciertas rutinas de movimiento de los enemigos para evitar sus ataques y/o disparos.

Ir armando el arsenal del protagonista en Axiom Verge es uno de los puntos altos dentro de la aventura. Hay que mencionar que esto no es opcional ni hay opciones de personalizar nada; inevitablemente, uno terminará encontrando ese objeto que agregue una nueva arma o esa pieza que aumenta el daño de los disparos. Más adelante aparece otra que agrega un disparo secundario siempre y cuando la barra de salud esté al 100% y que convierte un juego donde recibir golpes no importa (mucho) en uno donde estar siempre con la barra a full es importante.

Esto último sobre todo porque algunos enemigos empiezan a ser más agresivos, a moverse más rápido y a tener rutinas de ataque que dan menos tiempo a reaccionar. En general, el juego se va haciendo cada vez más difícil pero la curva de dificultad es en general amigable y quizás lo único criticable está en que los jefes nunca revierten un problema.

De todas formas, en este tipo de juegos de aventura-exploración la dificultad no siempre es vital para que sea mejor o peor. Axiom Verge en general “se deja jugar” de forma tranquila en una mezcla de buena dificultad y un mejor control. No hay que olvidar que en la era NES algunos juegos eran difíciles solo porque el control no era totalmente bueno. Eso no es un problema acá, para nada.

Pero si por algo destaca Axiom Verge es por la manera en que el mapa está construído y como esa construcción favorece explorar diferentes ambientes y zonas. Desde áreas subterráneas y de estilo muy extraterrestre hasta áreas de campo abierto que entre pixel y pixel recuerdan a los mejores exponentes de la era NES. Está en todo momento presente el incentivo de ir un poco más lejos y realmente es satisfactorio llegar a una zona antes bloqueada y poder dar un salto lo suficientemente alto para abrirse paso.

Axiom Verge tiene una duración respetable. Explorar el mapa completo requiere una buena dosis de tiempo invertido y hay bastantes cosas para ver, especialmente si se sigue la historia y se encuentran todas las hojas de un libro que dan información extra sobre lo que sucede en el extraño mundo de Tracey. Por contrapartida, existe un modo de juego llamado Speed Run que elimina cinemáticas (algunas igual son algo largas) y que pone un contador de tiempo en pantalla.

Luego de ver casi todo lo que Axiom Verge tiene para ofrecer, es casi más sorprendente saber que su creador hizo todo prácticamente solo. Por ende, no se puede sino alabar que, independientemente de la (pseudo) clonación de elementos de la saga Metroid, Thomas Happ logró cerrar un juego casi sin fisuras o cuestiones que se sienten de relleno. Ni siquiera lo más cuestionable -bien entre comillas- lo es realmente, como pueda ser la dificultad de los jefes o la recolección de hojas del libro que solo suman letras al contexto del juego.

Axiom Verge es un excelente exponente de su género y eso es bastante decir, considerando que este tipo de juegos se lanzan con cierta frecuencia y también que los gráficos retro no son exactamente una novedad. Pero al final, lo que vale es la calidad de la aventura y Axiom Verge tiene todo lo necesario para que las horas invertidas valgan la pena. Y sí que lo valen.

Como nota extra, cabe mencionar que Thomas Happ es responsable de todo en este juego, desde la codificación hasta la música y el arte visual.

¿Qué significa esto?
 

Este artículo fue realizado con una copia del juego proporcionada por el distribuidor.