Video en línea, dispositivos y redes móviles [FW Opinión]

Video en línea, dispositivos y redes móviles [FW Opinión]

Los teléfonos inteligentes y las tabletas van consolidándose como pantallas para el consumo de video en Internet, lo que pone importancia en la existencia de redes que sustenten esta tendencia.

El consumo de video en línea desde smartphones y tabletas llega al 2015 con una tendencia incremental, lo que presenta a su vez oportunidades para la generación de contenido para Internet, pero también presiones para las redes fijas y móviles que permiten esta actividad.

En el más reciente Índice de Global de Video que presenta trimestralmente Ooyala se muestra que el 34% de las reproducciones de video en línea ocurrieron desde tabletas y teléfonos inteligentes en cuarto trimestre del 2014, lo que implica un crecimiento del 114% con respecto a las cifras del último trimestre del 2013. Además, prácticamente la mitad de estas reproducciones era para observar videos de más de 10 minutos de duración.

El hecho de que estos dispositivos sean catalogados como “móviles” no implica que sólo se utilicen en redes de este tipo y reafirma la necesidad de tener accesos fijos de banda ancha. Por ejemplo, el mismo índice de Ooyala indica que las tabletas se están convirtiendo en las preferidas para video de 30 a 60 minutos de duración, mientras que las televisiones conectadas tienen mayor participación en sesiones superiores a una hora.

En América Latina la televisión se mantiene como la principal fuente de entretenimiento para hogares cuyo ingreso o la falta de cobertura de redes no les permite contratar un servicio de televisión de paga o un acceso de banda ancha fija. No obstante, la televisión ha buscado adecuarse a la “convivencia” de un entorno que privilegia los accesos móviles.

A nivel regional la tendencia incremental de la demanda de video necesitará de redes más sofisticadas que permitan no sólo velocidades para mejorar la experiencia de los usuarios, sino capacidad para la expansión de consumo de datos asociada con los contenidos audiovisuales sobre Internet. En el último año la región vio algunas subastas y asignaciones de espectro que han permitido expandir la cobertura de redes móviles más modernas, aunque predominan las líneas móviles GSM previas a la 3G.

De acuerdo con datos de la asociación especializada 4G Americas, el 2014 cerró con casi 500 millones de conexiones LTE en el mundo. Canadá y Estados Unidos aportan una tercera parte con 164 millones de líneas. Pero no sólo eso, sino que los principales operadores (Verizon, AT&T, Sprint y T-Mobile) están considerando el despliegues de LTE-Advanced para satisfacer la demanda de datos.

Fuente: Ericsson, 2015

América Latina aporta menos conexiones al panorama global de adopción de LTE, aproximadamente 12 millones de accesos. Sin embargo, a finales del 2013 había apenas 3 millones, es decir, el total de líneas LTE se ha cuadruplicado en un año.

El 2014 vio varios procesos de asignación de frecuencias de espectro radioeléctrico que aumentan la capacidad de los operadores actuales. En ese año Chile licitó capacidad en la banda de 700 MHz, así como Brasil y Argentina. En el caso de Argentina, se subastaron otras bandas como 1700/2100 MHz que tiene una amplia adopción a nivel regional y en la que también se tienen despliegues de LTE, así como 1900 MHz que servirá para mejorar la calidad de servicios como llamadas, por ejemplo.

Aunque estos países subastaron frecuencias en 700 MHz, la banda encuentra algunos retos como el despeje de frecuencias usadas para radiodifusión y la disponibilidad de más equipos compatibles con la canalización APT de la banda de 700 MHz. No obstante, la asignación de este espectro es un paso positivo para ampliar la capacidad de las redes móviles.

Para el 2015 se esperan concursos de espectro al menos en México, Perú y Colombia. De estos últimos dos se esperan de hecho asignaciones sobre 700 MHz también con la segmentación APT, mientras que México anunciaría un socio para el proyecto de la red compartida mayorista que aprovechará 90 MHz de este tramo de frecuencias. Pero en el resto de la región hay capacidad en otras frecuencias, como 1700/2100 MHz o 2.5 GHz que pueden nutrir los despliegues de LTE a nivel regional y que servirán para enfrentar la creciente demanda de datos.

El consumo de video es quizás una de las aplicaciones más populares, pero debe recordarse que el valor de la conectividad no es solamente su uso con fines de entretenimiento, pues la banda ancha también es una oportunidad para la actividad económica, la educación, el acceso a más fuentes de información y la comunicación de las ideas.