Ori and The Blind Forest [NB Labs]

Ori and The Blind Forest [NB Labs]

Un cuadro en movimiento. Un gran juego.

Plataformas: Xbox One (revisada), PC, Xbox 360 (proximamente)
Desarrollador: Moon Studios
Distribuidor: Microsoft Studios
Precio: USD $20

Sería muy fácil juzgar Ori & The Blind Forest por su parte audiovisual. Y es que no es necesario siquiera tocar el control y solo basta con observar por un par de minutos para notar que el juego es lo que más se acerca a un cuadro en movimiento.

Pero Ori & The Blind Forest es más, mucho más que una buena presentación. Es un gran juego, de esos a los que cuesta encontrarle fallas; probablemente solo sus creadores sepan de muchas de ellas. Para el jugador promedio todas son invisibles.

Ori está tan bien hecho que incluso cuando parece más desbalanceado -la dificultad da varios saltos inesperados en ciertas secciones- en realidad es más bien un cambio de ritmo en clave prueba y error. Es una forma de sacar al jugador de su zona de comodidad: esa de moverse por plataformas varias, ir mirando el mapa de tanto en tanto o juntar orbes para desbloquear la siguiente habilidad o activar un punto de guardado en el mapa.

Porque los puntos de guardado, con un par de excepciones, se crean de forma manual y eso de perder y no haber guardado empieza a hacerse más frecuente conforme pasan las horas. Pero no es un problema, sino que parece una virtud; sacude un poco el esquema al que por años nos hemos acostumbrado en prácticamente todos los juegos. Obliga también al que juega a estar pendiente de no omitir demasiados encuentros con enemigos o siempre hacer algo de camino extra para recoger uno o dos orbes brillantes.

Y luego está el control del juego, prácticamente perfecto. Ori reacciona a las órdenes de manera inmediata y precisa, sin valores físicos extraños a los que adaptarse conforme pasa el tiempo. Tal vez a la forma de rebotar en las paredes o a los impulsos aéres al desbloquear cierta habilidad, pero no mucho más. Ori & The Blind Forest es, en cuanto a su control, herencia de lo que fueron los mejores juegos de plataformas hace un par de décadas atrás.

La aventura tiene una duración respetable, aunque como es normal en el género metroidvania hay bastante backtracking, o lo que es lo mismo, caminos que se recorren varias veces. En la segunda o tercera vuelta, eso sí, ya se cuenta con los movimientos y habilidades necesarias para subir esa pared o sumergirse en el agua sin problemas. O romper una muralla que se ve débil, etcétera.

No quiero dar demasiados detalles sobre la historia y no porque sea súper compleja o por evitar los spoilers. De hecho esta es bien sencilla, pero aún así se aprecia el esfuerzo para darle al juego un objetivo más allá del “ir de A hasta B y luego viceversa”. Pero lo cierto es que funciona de forma notable en general y tiene algunos detalles bien interesantes que sin lugar a duda apelan al recuerdo (y la nostalgia) de juegos algo más antiguos.

En general todos los elementos de Ori & The Blind Forest están al más alto nivel. El control, el diseño del mapa, las habilidades del personaje, la ambientación. Todos. No hay nada que parezca hecho a medias o de relleno. La banda sonora es simplemente espectacular.

Juegos como este Ori & The Blind Forest sirven para mantener vigente un género y también para refrescar un poco la oferta actual del mercado. Lo que ha hecho Moon Studios merece un aplauso de pie, una ovación cerrada. Juéguenlo, disfruten la experencia. A fin de año lo tendremos en la lista de los mejores. Lo firmo.

¿Qué significa esto?

Este artículo fue realizado con una copia del juego proporcionada por el distribuidor.