La estrella que rompió el récord galáctico de velocidad

La estrella que rompió el récord galáctico de velocidad

Una explosión termonuclear rompió un sistema binario y arrojó una estrella fuera de su órbita, rompiendo los récords de velocidad.

Una estrella que fue originalmente descubierta en 1982 y redescubierta en 2005 por el Sloan Digital Sky Survey ha roto el récord de velocidad estelar con una velocidad de aproximadamente 1.200 km por segundo. El nombre oficial del objeto es SDS J093320,86+441705,4 pero es conocida por los amigos como HVS 2 o US 708. La estrella es una enana blanca rica en helio y a una distancia de 61.790 años de luz de distancia de la Tierra

Después de las mediciones originales de los años 1980 no se tiene rastro de una continuación de la investigación hasta 2005 y, después de eso, vienen las observaciones actuales, llevadas a cabo desde el Espectrómetro de Echellette en el telescopio Keck II, en Hawaii. Utilizando los instrumentos se midió cuanto tardaba la estrella en dejar la linea de visión, esto para poder calcular su velocidad y tamaño. De ahí la figura de 1,200 km por segundo, una velocidad mucho más alta que la de las estrellas “normales”.

Interpretación artística de US 708
ESA / Hubble / NASA / S. Geier

Es por esto que US 708 es el más nuevo miembro de las estrellas “hiperveloces”. Un grupo de estrellas que se desplazan a velocidades exponencialmente más altas que las de las estrellas “tradicionales”, como nuestro Sol. Algunas de ellas obtienen su velocidad por una interacción con el agujero negro del centro de nuestra galaxia (no, no es Gargantua), aunque este no es el caso de US708 cuya velocidad se cree proviene de una interacción con otra estrella.

Es muy probable que US 708 haya sido creada como parte de un sistema binario pero haya sido arrojada por culpa de una explosión termonuclear causada por una supernova. La explosión rompió el vínculo y causó que la estrella saliera eyectada, algo así como lo que sucede con una pelota de tenis cuando es golpeada por una raqueta. Los resultados del estudio pueden ser consultados, en su totalidad, en la revista Science.