Huawei, HTC y Samsung: aspiraciones más allá de Asia [W Opinión] #MWC15

Huawei, HTC y Samsung: aspiraciones más allá de Asia [W Opinión] #MWC15

Tres marcas asiáticas establecidas buscan su posición en el mundo.

Lo bueno de estar presente en el Mobile World Congress es que puedes sentir como se desenvuelve las marcas. Desde como te hablan al mostrarte un nuevo producto —aunque tengan el papel completamente estudiado— hasta como reacciona el público (en su mayoría de la propia empresa) cuando el CEO de turno sale al escenario, como cada año, a decir que este es su mejor producto.

Ayer estuve en las presentaciones de Huawei, HTC y Samsung. Las tres dieron una clara idea de lo que quieren ser o hacer en el futuro.

Huawei: Estamos para ser mejores

De Huawei se puede decir muchas cosas, sobre todo porque tiene un pasado de OEM muy presente hoy en día, además esta empresa es mucho más conocida y hace más dinero de su equipación de redes.

Con la presentación de su nuevo smartwatch Huawei Watch y wearable están marcando un nuevo rumbo, donde no solo llevan un par de años creando excelentes terminales, también quieren hacerlo bien en los wearables y aspirar a más.

El mensaje de Huawei quedó bastante claro en la presentación, quieren ser una marca que inspire, más diseño, más desarrollo de hardware, más calidad de fabricación. Quieren quitarse el estigma de una empresa que fabrica componentes de redes y terminales baratos.

HTC: Queremos construir lo mejor posible

HTC presentó su One M9HTC Grip y HTC Vive. Es decir, un smartphone de gama alta que sigue la estela de ediciones anteriores, un nuevo producto establecido en el mercado y algo completamente nuevo donde jamás habían desarrollado algo.

HTC lleva unos años que si bien logra mantener el tipo, nadie está muy seguro de cuál es su estrategia.

HTC quiere seguir un camino definido, pero experimentar, porque sus gafas VR son eso, una experimentación en un tipo de producto que aun nadie sabe que éxito pueda tener.

Samsung: Hemos arreglado nuestros errores

Samsung Galaxy S5 fue un relativo fracaso. Seguro, vendió millones de unidades, se convirtió en su smartphone flagship, pero las estimaciones de ventas no llegaron a lo que se esperaba.

Mucho ha pasado en un año. Samsung ha lanzado un renovado diseño en sus gamas medias y alta, han mejorado mucho el software y además están arreglando errores terribles en diseños del software, que por alguna forma estaban obsesionados con llenar de botones e innecesarios elementos.

El nuevo Galaxy S6 es mucho más simple, mejor diseñado y que por primera vez se puede decir claramente: se siente premium. Pero ahí tienes el Galaxy S6 Edge, una rareza pero una maravilla. Es delgado, es ligero y tiene una pantalla que no deja a nadie indiferente. Definitivamente Samsung quiere y puede arreglar sus errores del pasado.

Son tres empresas muy diferentes, con productos que se parecen más de lo que crees, pero aunque todas ellas tienen una posición establecida, buscan aspirar a más.