WikiLeaks cifra en £10 millones la vigilancia a Julian Assange

WikiLeaks cifra en £10 millones la vigilancia a Julian Assange

Assange está a punto de cumplir 30 meses encerrado en la embajada de Ecuador en Londres.

¿Cuánto le cuesta a una ciudad o a un país mantener la vigilancia a una sola persona? Según WikiLeaks, el asedio a la embajada de Ecuador en Londres para arrestar a Julian Assange ya ha costado más de 10 millones de libras.

Según Gov Waste, página creada por WikiLeaks para contabilizar el gasto de esta detención, hoy se ha sobrepasado la cifra antes mencionada y que equivale más o menos a USD $15,3 millones. El dinero sale directamente de las arcas del Reino Unido y de Londres, pues es necesario montar vigilancia continuada con su policía metropolitana.

Julian Assange aún es buscado por la justicia sueca debido a un caso de violación. Ante la idea de que fuese extraditado de Reino Unido a Suecia, y de ahí a EE.UU., donde enfrenta a graves cargos por revelación de secretos, su mejor baza fue pedir asilo político en Ecuador, así que se quedó encerrado en la embajada de ese país. Assange será arrestado en el momento en que pise suelo británico y aunque recientemente indicó que por problemas de salud podría salir de donde se aloja, no ha sido posible.

Una de las personas que está en contra de esta vigilancia y que ha sido muy crítica con el gasto que obliga el gobierno central de Reino Unido a ejercer, es el alcalde de Londres, Boris Johnson.

Es absolutamente ridículo el dinero que debe ser gastado en vigilancia de primera línea. Es completamente desperdiciado.

Cabe señalar que durante más de un año una furgoneta de comunicaciones estuvo aparcada en el exterior de la embajada; se sospechaba era una base de espionaje. Cuando se retiró, los servicios de seguridad del recinto encontraron un micrófono.

Actualmente, Assange lleva 1521 días retenido en la embajada ecuatoriana a la espera de salir para viajar ya sea a Ecuador o a otro país que le ofrezca asilo político. El fundador y editor de WikiLeaks parece que no tiene expectativas de salir pronto de ese lugar ante la intensa presión política y policial.