Uber también sueña con automóviles autónomos

Uber también sueña con automóviles autónomos

Uber Advanced Technologies Center, situada en Pittsburgh, trabajará para crear sistemas de conducción independiente.

Cuidado con lo que deseas porque quizá se haga realidad. Hace unas semanas, los usuarios de FayerWayer votaron por los nuevos automóviles de conducción autónoma como la mejor novedad de 2014, decisión tomada especialmente por los esfuerzos de Google. Y ahora, Uber es quien está tras este tipo de automóviles.

Uber se une con la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh para crear un nuevo laboratorio de investigación que se centrará en crear tecnología de mapas, seguridad en vehículos y tecnología autónoma.

En otras palabras, Uber invertirá millones en un centro de investigación universitario para desarrollar la tecnología o un automóvil que sea capaz de manejarse solo, así como la tecnología necesaria para funcionar.

Crear el hardware que puede controlar un automóvil es costoso, pero relativamente sencillo si lo comparamos con el software que hay que desarrollar para que un ordenador sea capaz de reconocer una carretera, las señales, otros vehículos, elementos móviles, personas…

¿Qué fue de “la nueva economía” que Uber estaba creando?

Uber se jacta de la creación de una nueva economía que permite a cualquier persona con automóvil conducir y atraer pasajeros; también, ha revolucionado el sector del taxi, prueba de ello son las continuas prohibiciones y regulaciones a su alrededor.

Entonces, ¿por qué Uber quiere reemplazar a sus conductores con robots?

En 2014, el CEO de Uber comentó que “si el servicio es caro, no es por el automóvil, sino por la otra persona que va conduciendo”, como apunta el portal Slate. Es decir, los precios de Uber, sobre todo en sus servicios de automóviles de lujo o semi lujo, son elevados debido a la experiencia y la profesionalidad de quien conduce.

En el caso de UberX —o UberPop en Europa— los conductores son personas normales que quizá no tengan la experiencia y profesionalidad de sus otras versiones, pero son los que más han dado de qué hablar al ser reemplazo de taxis tradicionales. Entonces, ¿por qué robots?

La respuesta más clara es el coste de los trayectos. No sólo lo que consume un automóvil del punto A al punto B, sino todo lo que genera un vehículo conducido por una persona.

Una flota de automóviles autónomos que es capaz de comunicarse entre sí es más eficiente, capaz de evitar accidentes y, por tanto, de prevenir una de las causas de mortalidad más importantes en muchos países.

Un robot quizá no te dé la misma confianza a la hora de conducir, incluso puede que no tome las mejores decisiones, pero eso es ahora. Deja pasar 5 años a esta tecnología, una gran presencia de presión política para regular estos automóviles y piensa dónde estaremos.