Descubren material natural más fuerte que la seda de araña en un animal marino

Descubren material natural más fuerte que la seda de araña en un animal marino

El elemento se trata de la goethita, un mineral presente en los dientes de las lapas de mar.

Hasta hace un par de meses creíamos que el material más fuerte en la naturaleza era la seda de araña, pero ahora un grupo de científicos de la Universidad de Portsmouth ha descubierto que no es así: existe un elemento más duro y se genera en los dientes de los eogastrópodos.

Los eogastropodos son pequeñas criaturas marinas de forma similar a la de los caracoles ―algo así como un huevo duro con los interiores gelatinosos― y cuentan con dientes cuyas estructuras biológicas poseen una fortaleza superior a todo material orgánico conocido. Las aplicaciones del nuevo material pueden ir desde fabricar, por fin, un teléfono que resista caídas hasta perfeccionar un chaleco antibalas ligero y funcional, como en las películas.

Hasta ahora, pensábamos que la seda de araña era el material biológico más fuerte debido a su súper fuerza y aplicaciones potenciales en todo, desde chalecos antibalas a electrónicos para computadora, pero ahora hemos descubierto que los dientes de las lapas exhiben una fuerza que es potencialmente mayor.

Until now we thought that spider silk was the strongest biological material because of its super-strength and potential applications in everything from bullet-proof vests to computer electronics but now we have discovered that limpet teeth exhibit a strength that is potentially higher.

Los dientes vistos desde un microscopio de fuerza atómica. / Barber, Portsmouth, N Pugno, U. Trento.

Los eogastropodos necesitan aferrarse a superficies para comer, cosa que logran porque desarrollaron formaciones de goethita, un mineral duro, que están organizadas de manera que soportan grandes cargas, aspecto que generalmente no sucede, porque mientras más grande es la estructura, más puntos de falla tiene.

Esto último no ocurre con los dientes de los eogastropodos y para probarlo se usó un microscopio de fuerza atómica. Los resultados serán publicados en el transcurso del mes en el Royal Society Journal Interface.