Newton resolvió un misterio de la botánica

Newton resolvió un misterio de la botánica

Isaac Newton, físico, matemático, filósofo natural, ¿botánico?

Isaac Newton, creador del cálculo y de las leyes epónimas, tenía un cuaderno donde solía anotar sus inspiraciones y otros malviajes. En él aparecen desde “pensamientos filosóficos” hasta una serie de notas bajo el título “Vegetales” donde ofrecía una explicación de cómo le hacen las plantas para desafiar  la gravedad cuando mueven el agua de sus raíces a las hojas.

Este misterio de la botánica no fue resuelto sino hasta 1895, 200 años después de que Newton hiciera su apunte en su diario. La teoría principal es conocida como la de la evaporación y se parece mucho a la explicación que Newton ofreció en 1660: partículas de luz impulsan a las de agua hacia arriba, lo que permite que, principalmente los árboles, reemplacen estas partículas. La explicación actual asume a las moléculas como una cadena, algo que Newton propuso, también, como partículas: la partícula B es agua y el “Glóbulo C”, luz. Estas partículas se habrían encontrado en los poros de la hojas.

Fragmento del cuaderno donde se encuentra la entrada “vegetales” // Syndics of the Cambridge University Library

El análisis del diario fue publicado en el Journal Nature Plants por David Beerling, quien argumenta que el resultado tuvo que ser la culminación de mucho tiempo de introspección y pensamiento crítico, no de inspiración externa, dada la naturaleza flemática de su temperamento. El porqué Newton trabajaba en ese problema en particular es, también, una interrogante dado que ninguna otra página del cuaderno trata sobre las plantas.