Las SmartEyeglass de Sony ya están en preventa

Las SmartEyeglass de Sony ya están en preventa

La marca japonesa aprovechará el descanso de las Google Glass para probar sus gafas inteligentes.

Sony anunció la preventa de las gafas SmartEyeglass que estarán disponibles en primera instancia en 10 países seleccionados.

Las SmartEyeGlass Edición de Desarrollador justamente estarán enfocadas a creativos e ingenieros que quieran desarrollar aplicaciones que utilicen las ventajas en materia de realidad aumentada de este dispositivo.

A diferencia de las Google Glass, estas gafas de Sony ostentan sus controles en un artefacto que se conecta de manera alámbrica. Éste permite sincronizar las SmartEyeglass con teléfonos inteligentes que corren el sistema operativo Android 4.4.

En la interfaz de este gadget se podrán observar notificaciones tanto de redes sociales como de la información obtenida en tiempo real del entorno capturado con la cámara que viene instalada.

La marca destaca la venta de este dispositivo para desarrolladores con el fin de tener un ecosistema de aplicaciones adecuado para el futuro lanzamiento de la versión de usuario final:

Sony está trabajando para ayudar a construir una amplia cartera de aplicaciones compatibles con la SmartEyeglass, para que los usuarios de todo el mundo puedan beneficiarse de la comodidad en el acceso a la información bajo demanda tanto en el ámbito de consumo como en el profesional […] Con el lanzamiento de SmartEyeglass Developer Edition SED-E1, y el apoyo de Sony de desarrolladores y socios que trabajan con SmartEyeglass app, es la ambición de lanzar un producto para uso del consumidor en 2016.

Las SmartEyeGlass se observan más atractivas que las Google Glass en materia de costo. El precio de estas gafas inteligentes es de USD $840 mientras que el gadget de Google cuestan USD $1,500.

Las gafas inteligentes de Sony llegarán en marzo a Japón, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, España, Bélgica, Países Bajos y Suecia.

Resulta interesante ver cómo Sony aprovecha que Google Glass se tomó un descanso para probar su dispositivo de realidad aumentada este año con los desarrolladores.