Encuentran el origen del pulsar que ilustra portada de un álbum de Joy Division

Encuentran el origen del pulsar que ilustra portada de un álbum de Joy Division

Después de años de investigación se ha logrado dar con el origen de la imagen.

En 1979 se liberó para la venta el primer álbum del grupo Joy Division, Unknown Pleasures, y su portada rápidamente se convirtió en una de las más icónicas de la historia. La mayoría sabe que esas líneas blancas sobre fondo negro son la representación gráfica de un pulsar, una estrella de neutrones que emite radiación en intervalos periódicos. Y es del conocimiento de más de uno que la portada representa el primer pulsar descubierto, aunque no es la primera gráfica sobre sus emisiones.

A pesar de que la portada del álbum pasó a la historia, no se sabía mucho acerca de la historia detrás de la gráfica que, ahora, adorna playeras, carpetas y qué ha sido tema de conversación, en  más de una ocasión,  con alguien especial, pero  ¿Quién es su autor? ¿Desde qué observatorio fue creada? Estas preguntas llevaron a Jen Christiansen, ilustradora, científica y miembro de Scientific American, a indagar acerca del tema cuyos resultados se demoraron, pero ya están aquí.

La ilustración apareció en tres ocasiones antes del Unknown Pleasures: primero en la misma revista donde Christiansen trabaja,  Scientific American de 1971 y se atribuía al Radio Observatorio de Arecibo. Luego, en 1974, se publicó en Graphis Diagrams, un libro suizo. Por último, se incluyó en The Cambridge Encyclopaedia of Astronomy editada en 1977.

Ninguna de las tres publicaciones ubicó el original o el autor. Sin embargo, un clavado en tesis doctorales de la Universidad de Cornell redactadas entre el periodo 1968-1970 rindió fruto: la imagen era parte de un trabajo de Harold D. Craft titulado Radio Observaciones de los perfiles de pulso y medidas de dispersión de doce pulsares.

Harold Craft

Vale la pena conocer la historia completa, en especial por la parte final: una pequeña entrevista que Christiansen hizo a Craft, donde se habla de la experiencia del segundo acerca de ver su gráfica reproducida en la cubierta de un álbum, algo que ningún científico espera.