El flagelo de las preventas [NB Opinión]

El flagelo de las preventas [NB Opinión]

El pago por anticipado que solicitan algunas cadenas está lejos de ser el ideal.

“Asegura tu copia pagando el 20% por adelantado y llévate de regalo un sombrero especial para el protagonista del juego”.

La frase de arriba es súper habitual. Hoy en día, las preventas son la norma y prácticamente todos los juegos incluyen un incentivo para aquellos jugadores que compren por anticipado.

El modelo de reservas no está del todo mal, pero el problema aparece desde que se crea una necesidad artificial. Un caso reciente es el de Goro en Mortal Kombat X, el que recibirán “todas las reservas del juego”, aunque lo más probable es que cualquiera que compre el juego el primer día, haya reservado o no, se va a llevar a Goro igual.

Y que ello suceda es más común de lo que se cree. En mi caso, tengo montones de contenidos “exclusivos para reserva” que he recibido al comprar el juego ya no el primer día, sino incluso hasta semanas o meses después. Hace poco compré Forza Horizon 2 en una de las cadenas más grandes de Chile y resultó ser la “Day One Edition” que venía con contenido extra. El juego salió en septiembre y yo conseguí una copia en enero.

Es necesario tener en claro una cosa: las preventas, en el papel, son un favor hacia el jugador. En la práctica, y esto se da en la gran mayoría de los casos, son un favor a las tiendas. Al pagar una preventa, se le está dando a la tienda un adelanto que ellos muy probablemente utilizarán para ir y comprar un cargamento de copias de Juego 2015. No hay nada exactamente malo en esto, pero la responsabilidad de tener el dinero para comprar las copias es de la tienda. Traspasársela al cliente no está bien.

Edición Day One adquirida en enero de 2015. El juego se estrenó en septiembre de 2014 (c) Raúl Estrada

Luego, están los problemas al pagar por anticipado. Un caso reciente fue el que se dio en Gameplanet en México, que tuvo problemas para cumplir con los códigos de regalo que venían con Hyrule Warriors. El tema fue grave al punto que la tienda quiso avivarse y cambiar los términos de compra en su sitio web.

“Comercialmente hablando sería mejor no cobrar por reservar, ya que así se genera una confianza inmediata de parte del cliente al ayudarle a que este se planifique”, me comenta un empleado de una cadena que prefiere el anonimato. En Chile, con excepción de una cadena de tiendas especializada, lo de cobrar por anticipado es una práctica común e involucra que el cliente tenga que “confiar en un sistema al que se le entrega dinero adelantado pero donde el recibo se genera solo al concretar la compra final”.

“Con el método de reservas con dinero al cliente le aparecen otras interrogantes en el camino” explica esta persona. “El cliente piensa que quizás no podría arrepentirse o que si no tiene el dinero, alguien más le va a ganar el cupo”.

En un mundo ideal, la compra anticipada serviría para asegurar la disponibilidad de un artículo potencialmente súper solicitado. En algunos rubros esto es efectivo, pero la realidad con los juegos de video es bien diferente: pocas veces la demanda supera la oferta. El único juego que ha estado cerca de agotarse en Chile fue Grand Theft Auto V hace unos años atrás. Y aún así era posible comprarlo sin reservarlo.

Por supuesto, cada quien es dueño de hacer lo que quiera con su dinero. Insisto en que las reservas como tal no son malas, pero aquello de pagar por anticipado por productos que rara vez se agotan no tiene ningún sentido. Menos todavía cuando los verdaderos beneficiados son aquellos que más recursos tienen y que no necesitan realmente ese adelanto.