Científicos descubren que conspiracionistas no distinguen entre una parodia y una noticia

Científicos descubren que conspiracionistas no distinguen entre una parodia y una noticia

Un estudio señala que 91% de las personas que apoyan las teorías de conspiración interactúan con estos temas solo por Facebook.

Pocas cosas son más molestas que ese grupo de personas en Internet que juran que todo el avance científico, los asesinatos, los movimientos de la bolsa de valores y los eventos de Apple son una conspiración de los reptilianos illuminati de Skull & Bones y son pasos rumbo al establecimiento de un nuevo orden mundial.

Lo que les falta de inteligencia y criterio lo compensan con números  y esto los convierte en un excelente grupo de estudio. Es por eso que un grupo de investigadores italianos trolearon a algunos conspiracionistas en nombre de la ciencia. El análisis descubrió un par de cosas interesantes, por ejemplo, que 91,53% de las personas que apoyan las teorías de conspiración suelen interactuar con estos temas sólo mediante Facebook.

Además ―y muy a mi pesar― se confirmó que este tipo de paginas tienen una mayor tendencia a compartirse y recibir likes que las páginas de ciencia. Con el fin de investigar cómo estos usuarios reaccionaban ante rumores carentes de todo sustento, se les expuso a 4.709 elementos de “noticias trol”: parodias, imitaciones sarcásticas cuya única finalidad era probar la reacción de esta demográfica. Los resultados nos dicen que este grupo se toma tan en serio lo que ve que no distinguen una parodia de una postura propia.

Después de trolear al grupo de conspiracionistas, los cientificos confirmaron la ley de Poe en lo que podemos considerar un buen día para Internet. Parece que carecen de habilidades de pensamiento crítico y se trata de personas que evitan interaccionar con externos y son incapaces de reconocer cuándo se están burlando de ellos. Tal vez todo sea culpa de los masones o los sionistas.