Estudio revela que es posible inducir a una persona a recordar crímenes que jamás cometió

Estudio revela que es posible inducir a una persona a recordar crímenes que jamás cometió

Bajo ciertas condiciones en un ambiente controlado, la gente puede recordar haber cometido un crimen en su adolescencia pese a nunca haber tenido encuentros con la policía.

Un reciente trabajo publicado en Psychological Science reafirma algo que está claro desde hace tiempo, pero que solemos ignorar: nuestros recuerdos no son como palabras esculpidas sobre una piedra con un cincel y martillo, sino algo sumamente poco confiable. Según el estudio:

Quienes investigan la memoria llevan tiempo especulando que ciertas técnicas pueden inducir a la gente a recordar crímenes que jamás cometieron, lo que podría potencialmente conllevar a confesiones falsas. Este es el primer estudio que provee evidencias que sugieren que en un ambiente controlado es posible generar falsos recuerdos de haber cometido un crimen.

Según los investigadores, mediante ciertas técnicas psicológicas en un ambiente muy controlado se indujo a los participantes del experimento una serie de recuerdos falsos de hechos criminales y no criminales, los que posteriormente se comparaban con recuerdos de hechos reales de eventos emocionales.

Tras 3 entrevistas, 70% de los participantes tuvieron recuerdos falsos de haber cometido un crimen como robos, asaltos, y asaltos a mano armada.

Estos recuerdos falsos se implementaban sobre la adolescencia de los participantes y no consistían en memorias difusas y confusas. De hecho, las descripciones eran muy similares a cómo una persona describe recuerdos de hechos reales, con sus mismos componentes multisensoriales y descriptivos. Sin embargo, ninguno de los participantes siquiera tuvo problemas con la policía durante toda su adolescencia.

Sin duda, el estudio debería preocuparnos, pues en caso de corroborarse (los autores señalan que hay muchos factores que no pudieron controlar, por lo que hay que profundizar mucho más aún en el tema) implicaría que no podríamos necesariamente confiar en los testimonios de testigos en un juicio, o siquiera en las confesiones de los presuntos responsables. “A confesión de parte, relevo de pruebas” es un reconocido adagio jurídico. ¿Deberíamos pensar en quizá cambiarlo?