Licitaciones móviles en 2015 en México, un nuevo contexto

Licitaciones móviles en 2015 en México, un nuevo contexto

Luego de cinco años, el gobierno mexicano asignará frecuencias para servicios móviles. El contexto de este proceso está marcado por un incremento en la penetración de banda ancha móvil y la reconfiguración del “tablero” de las telecomunicaciones en el país.

En el 2010 México tenía asignados 150 MHz de espectro radioeléctrico para telefonía celular. Luego de las licitaciones 20 y 21, pasaron a 240 MHz, lo que aumentó la capacidad de Telcel, Telefónica Movistar, Iusacell y Nextel. Además, este proceso dio a Nextel capacidad sobre la banda AWS (1.7 GHz) para redes de tercera y cuarta generación.

Para el 2015, el Instituto Federal de Telecomunicaciones anunció que se asignarán 60 MHz de espectro en la banda AWS, que es la que usan Nextel, Telcel y Telefónica Movistar para desplegar su oferta de 4G LTE en zonas como la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Los operadores tienen distintos retos en este año: América Móvil buscará negociar un plan de separación de sus activos para evitar la regulación asimétrica, Telefónica y Iusacell (adquirido por AT&T) ampliarían la capacidad y cobertura de sus redes y Nextel enfrenta una reestructuración de sus operaciones luego de que NII Holdings, su controladora, se declarara en quiebra.

Aunque también se anunció que se asignarán segmentos en la banda de 800 MHz, se espera que este proceso se oriente a dar telefonía móvil básica a zonas rurales, pero no banda ancha móvil.

Como ha mencionado la organización especializada 4G Americas, México no está dentro de los primeros lugares en América Latina en cuanto a cantidad de espectro concesionado. El éxito de estas licitaciones durante el 2015 puede ser complementado con asignación de espectro en la banda de 2.5 GHz, que verá planeación este año, así como el despliegue de la red compartida mayorista en los 90 MHz que componen la banda de 700 MHz, pero estos proyectos no se concretarán en 2015.

Expansión móvil

En 2010 terminó con 91.3 millones de suscriptores móviles, y en el 2014 se calcula un total de 102 millones aproximadamente.  Aunque entre el 2013 y el 2014 se observa una reducción en términos de líneas, las licitaciones del 2015 ocurrirán en un contexto de mayor penetración del servicio móvil.

Año Suscriptores móviles en millones

2009

83.2

2010

91.3

2011

94.5

2012

100.7

2013

105.0

2014

102.5

Fuente: Instituto Federal de Telecomunicaciones. Cifra del 2014 aproximada con información de los operadores.

La disponibilidad de banda ancha móvil también se ha incrementado y, de acuerdo con cifras de GSMA, 2014 cerró con 42% de penetración de este servicio que era de apenas 2.6% en el 2010. De acuerdo con 4G Americas, el porcentaje de suscripciones a LTE era de 11% hacia finales de ese año.

En este sentido, el anuncio de la licitación llega en un contexto en el que la disponibilidad de líneas móviles ha crecido en la población, aunque persiste la necesidad de cubrir localidades remotas o rurales a las que no llega ningún operador. Por otro lado, la penetración de Internet móvil se va incrementando y las firmas de telecomunicaciones se encuentran en un proceso de despliegue de redes LTE en los mercados más importantes.

Movimientos en el tablero

© AFP PHOTO / Saul LOEB / FILES

Un término que debo resaltar por su precisión es el que acuñó Juan Gnius, presidente de Signals Telecom Group: México está a las puertas de la reconfiguración del mercado móvil. En gran medida esto ocurre por el retorno de AT&T al mercado masivo mexicano por medio de la adquisición de Iusacell y se complementa por el incentivo de Telcel para desincorporar activos.

Con Iusacell, AT&T pretende concretar un mercado móvil de 400 millones de usuarios en Estados Unidos y México y de acuerdo con la empresa, su intención es incrementar la cobertura de la red de Iusacell que actualmente abarca 70% del país, aproximadamente. La licitación en AWS y la situación del resto de los operadores presentan algunas opciones a la firma norteamericana para el aumento de la capacidad de su red y también para tener acceso a esta sección a esta banda del espectro.

El acceso a más espectro en los procesos licitatorios del 2015 dependerá también de lo que el IFT disponga sobre límites de acumulación de espectro, que fue fijado en 80 MHz por operador por región para las últimas asignaciones. La modificación de este “cap” dará forma a las estrategias de los operadores y determinará quienes pueden participar.

AT&T puede aprovechar circunstancias de competencia y regulación. Por ejemplo, una opción es adquirir Nextel México, que actualmente cuenta con 2.8 millones de suscriptores con el ingreso promedio por usuario más alto, 34 dólares y 30 MHz de espectro en AWS en las 9 regiones del país. Nextel cuenta con capacidad en bandas altas, como 3.4 GHz cuya concesión contempla telefonía e Internet móvil, y en 10 GHz y 22/23 GHz, que ofrecen capacidad de enlaces.

Otra es adquirir una parte de los activos que América Móvil propondrá desincorporar para abandonar la figura de agente económico preponderante, que involucra regulación asimétrica. Estos escenarios presentan opciones para que AT&T negocie mejores condiciones en el mercado, pero esto dependería de los planes de venta de activos, de la aprobación del plan de América Móvil por el IFT y las decisiones de este organismo para el proceso licitatorio y el límite de espectro, que es un factor relevante para todos los escenarios.

Viendo a futuro, el proyecto de la red compartida mayorista sobre la banda de 700 MHz presentará la entrada en unos años de una nueva red que buscará ampliar la cobertura del servicio móvil y una oportunidad para atraer a operadores móviles virtuales. La banda de 2.5 GHz complementaría la capacidad de los operadores privados.

Los cambios iniciados desde 2014 encontrarán en los procesos licitatorios de este año un factor que delineará en buena medida las estrategias empresariales en función de los objetivos y en los que el IFT podrá incidir mediante criterios de interés y política pública.

Foto portada (cc) Felipe Sasso