Kinguin está reembolsando por las copias digitales de Far Cry 4 desactivadas

Kinguin está reembolsando por las copias digitales de Far Cry 4 desactivadas

"Un individuo ruso no identificado" habría comprado las claves con una tarjeta de crédito fraudulenta.

El problema de las copias fraudulentas de Far Cry 4 que desaparecieron de las bibliotecas de los usuarios de Uplay está llegando a su fin. Uno de los distribuidores asociados al asunto, Kinguin, está devolviendo el dinero a los usuarios afectados.

En total la empresa estima que serán EUR $148.377 que irán de vuelta a las billeteras de los compradores originales. De todo aquello, 1.051 copias corresponden a Far Cry 4, 450 a Assassin’s Creed (asumo que Unity), 61 de Watch Dogs y 11 de The Crew.

¿Y cuál fue el problema?

Según comunicados entregados por EA y Ubisoft, los códigos de los juegos en cuestión fueron conseguidos de manera no muy limpia (vía Game Informer):

Un número de claves de productos de Ubisoft se compraron desde Origin utilizando tarjetas de crédito fraudulentas y luego revendidas a través de internet. Hemos identificado estas claves no autorizadas y notificado a Ubisoft. Si tienen problemas con una clave de activación, recomendamos contactar al vendedor y solicitar un reembolso.

En Kinguin dicen que no tienen forma de verificar aquello. Y también agregan que, según sus proveedores de claves, “un individuo ruso no identificado” habría sido quien compró las claves desde las tiendas en cuestión.

Por lo que sabemos, el precio ofrecido fue tan bajo que nuestros proveedores no quisieron comprarlas. Sin embargo, 35 distribuidores de Kinguin aceptaron la oferta; ellos ahora dicen que su ‘fuente’ desapareció y que quedaron en el aire.

Todos los proveedores, sin excepción, decidieron cooperar completamente y devolver el dinero a los afectados.

En resumen: Vladimir Donnadiev apareció vendiendo miles de claves de Far Cry 4 a un precio estúpidamente bajo. Algunos distribuidores de Kinguin se dieron cuenta de lo irregular de la oferta y miraron para el lado; otros, hicieron honor al precio y compraron sin hacer preguntas, tal vez pensando en las jugosas ganancias que ahora tendrán que devolver.

La publicación de Kinguin es bien interesante porque se explaya sobre los problemas del estado de los juegos de PC y de por que existen tiendas que venden claves a precios más bajos. Según Kinguin, los grandes publishers preferirían vender sus juegos en sus tiendas propias y siempre al precio mínimo de 60 dólares/euros y eso es algo que los jugadores “se niegan a aceptar”.