El pueblo de México que está montando su propia red celular

El pueblo de México que está montando su propia red celular

Las redes comunitarias han sido de gran interés para los pueblos oaxaqueños como San Juan Yaee, que ahora disfrutan de su propia red GSM controlada.

Desde nuestra perspectiva pareciera que la mayoría de las personas que necesitan comunicarse con otros a distancia realmente están conectados, no obstante, existen poblaciones que han sido ignoradas por las principales operadoras telefónicas de México.

Con la ayuda de Rhizomatica, una organización civil que apuesta por las redes comunitarias en su sede, el estado de Oaxaca, los pobladores de San Juan Yaee ahora pueden realizar llamadas mediante redes GSM y VoIP, utilizando un protocolo de código abierto para estaciones base, según lo reporta Wired.

Peter Bloom, fundador de Rhizomatica, negoció con sus pobladores una red que permitiría a los habitantes de San Juan Yaee comunicarse desde sus teléfonos celulares sin tener que preocuparse de costos elevados. Además, con ello estarán en el mapa de las telecomunicaciones en México, cuando fueron olvidados por quienes ignoran un negocio que podría acondicionarse para las poblaciones rurales.

El costo del equipo fue de MXN $120 mil pesos (aprox. USD $8.200 dólares), en el que se incluye el contrato y la instalación. De ellos, MXN $90 mil pesos fueron para dos antenas y la estación base de código abierto que utiliza el protocolo Open BSC, idea de Harald Welte, un hacker alemán preocupado por la limitación de las redes de telecomunicaciones.

(c) Wired

Los pobladores sólo pagarán MXN $30 mensuales (USD $2 dólares) por llamadas a números locales y mensajes. Como el pago de la instalación y el contrato es único, en el tiempo que puedan solventar el gasto, terminarán quedándose con la ganancia que generen los pagos.

Comunidades indígenas como Villa Talea de Castro, Oaxaca, han mirado con buenos ojos desde hace tiempo la instalación de estas redes comunitarias bajo experimentación de Rhizomatica. Ahora sus pobladores pueden comunicarse con zonas aledañas, entre las que podrían figurar San Juan Yaee y Yalahui, otro pueblo oaxaqueño incluído en el proyecto.

Si estas redes logran posicionarse como un fuerte para poblaciones rurales en el país, no sorprendería a muchos que llegaran a otros países subdesarrollados o del tercer mundo, donde realmente necesitan aventajarse de una red de bajo costo que pueda comunicar a sus pobladores con aquellos que se olvidaron de su existencia.