El celular es la forma primaria de acceso a banda ancha en América Latina, según Qualcomm

El celular es la forma primaria de acceso a banda ancha en América Latina, según Qualcomm

El presidente de Qualcomm para América Latina ofrece algunos detalles de la región.

El pasado fin de semana asistimos a un evento de Qualcomm en Argentina para conocer algunos anuncios del mundo automotriz. En una presentación realizada por Rafael Steinhauser, Presidente de Qualcomm para América Latina, se tocaron temas de la industria móvil y algunos datos interesantes de la región.

Comencemos por el uso del celular y el acceso a internet. De acuerdo con Rafael:

El celular es la forma primaria de acceso a banda ancha de las personas en América Latina. Muchos tienen un celular para entrar en internet.

El jefe de Qualcomm para América Latina comentó que un smartphone es –por lejos– la primera herramienta computacional para los latinoamericanos.

Ofrece el rendimiento de un PC y nos permite realizar muchas cosas que hacemos con el computador.

Si bien la presentación se centró en la nueva tecnología de carga inalámbrica para los autos, pudimos escuchar gran parte de la estrategia de conectividad de Qualcomm en las ciudades, y como ejemplo se habló de la transformación de los teléfonos públicos de Nueva York.

Qualcomm firmó un acuerdo con la ciudad de NY para convertir 10.000 teléfonos públicos en tótems, que son puntos inteligentes capaces de proveer conectividad celular, Wi-Fi. Lo primero para densificar la red en lugares estratégicos y lo segundo para ofrecer conectividad gratuita a toda la ciudad.

Rafael habla de que las operadoras necesitan capacidad celular y que iniciativas como la del tótem permiten que la ciudad pueda ofrecerla y generar buenos ingresos a cambio. Claro que para esto ocurra primero tienen que solucionarse bastantes temas legales en cada país.

Otro de los temas en la presentación fue la penetración del 4G en América Latina, como ejemplo se puso Argentina donde apenas se comenzó a implementar el LTE.

Steinhauser dice que en este año todavía un tercio de los teléfonos que se vendan serán 2G, algo que se considera un “crimen” y no tendrían por qué seguirse ofreciendo ya que se condena al usuario a la exclusión digital.