New Horizons despertará el 6 de diciembre para su encuentro con Plutón

New Horizons despertará el 6 de diciembre para su encuentro con Plutón

La misión de la sonda es conseguir una mejor comprensión del planeta y sus lunas.

Desde su lanzamiento, en enero de 2006, la nave no-tripulada de la NASA New Horizons ha estado viajando por el Sistema Solar a 54.000 km/h con destino a Plutón. Dos tercios del tiempo, 1.873 días, los ha pasado en hibernación, reservando energías para su misión. Este próximo sábado, 6 de diciembre, la sonda despertará de su último sueño y se preparará para su cita con el planeta enano, si todo va bien, el 14 de julio de 2015.

El despertador sonará a las 08.00 GMT. Unos 90 minutos más tarde, se espera que la nave transmita señales a la Tierra de que está en modo activo. Esas señales, incluso viajando a la velocidad de la luz, tardarán cuatro horas y 25 minutos en llegar a nuestro planeta.

Todo un mundo por descubrir

El primer acercamiento a Plutón de la New Horizons, que tiene el tamaño de un piano, se producirá en enero de 2015 para que la nave tome varias fotografías con su procesador de imágenes de Reconocimiento de  Largo Alcance (LORRI). Estas imágenes ayudarán a los controladores de la misión a determinar la ubicación exacta de Plutón -que oscila en unos pocos  miles de kilómetros-, a precisar la distancia a la que se encuentra la sonda y a corregir los motores de la nave para obtener la trayectoria adecuada.

Todas estas comprobaciones se llevarán a cabo para cumplir  perfectamente con el acontecimiento más esperado, que tendrá lugar en julio de 2015, cuando la sonda se acerque a sólo 10.000 kilómetros  del planeta enano. Entonces, la New Horizons capturará imágenes de la superficie del planeta con una resolución tal que, de haber edificios en la superficie, se podrían ver de manera individual y con su forma.

Imágenes de Plutón captadas por el Telescopio Espacial Hubble. © NASA

Según la NASA, todo lo que se vea del planeta enano en esta misión será una revelación. Plutón, de 2.390 km de diámetro y a 6.000 millones de km del Sol, es un lugar que desconocemos completamente. Hasta el momento, las mejores imágenes que tenemos son del Telescopio Espacial Hubble y, simplemente, muestran una forma esférica de color rojizo. Los cambios en los patrones de color del planeta a lo largo de los años sugieren que algo está sucediendo ahí, pero los científicos no saben qué.

Se espera que las imágenes de la superficie de Plutón que envíe la New Horizons sirvan para resolver el misterio. Los investigadores creen incluso que existe la posibilidad de que la sonda descubra nuevas lunas y anillos.

Eso sí, los datos llegarán a cuentagotas. Cuando la sonda comience a enviar datos desde Plutón, lo hará a un lento ritmo de 600-1.200 bits por segundo, así que los operadores necesitarán 12 horas para recibir una sola imagen y 40 días para conseguir 10 gigabits. Como no es posible mantener siempre las antenas apuntando a la sonda, ya que se emplean también en otros programas espaciales, el total de información que se reciba se procesará en 9 meses.

Más allá de Plutón

El encuentro con el planeta enano será un suceso histórico, pero la NASA no quiere que la pequeña nave termine ahí su misión. De hecho, la New Horizons no orbitará alrededor de Plutón, sino que pasará de largo, para estudiar, entre 2015 y 2020, algunos objetos del cinturón de Kuiper, un enorme anillo de residuos del material original a partir del cual se formó el Sistema Solar.

El cinturón rodea por completo nuestro sistema planetario y se extiende en una ancha franja que va desde los 4.500.000.000 de km de distancia del Sol hasta los 15.000.000.000 de km. Al no recibir calor del Sol, los objetos que hay allí son auténticas muestras congeladas e intactas del nacimiento del Sistema Solar hace unos 4.600 millones de años. La New Horizons analizará tres objetos dentro del cinturón de Kuiper detectados por el telescopio espacial Hubble. Los tres se encuentran a unos 1.500 millones de km más allá de Plutón. Dos de ellos tienen unos 55 km de ancho y el tercero, más pequeño, mide unos 25 km.

Será la primera vez que la humanidad tenga la oportunidad de estudiar in situ cuerpos celestes tan alejados de la Tierra. Aunque las naves Voyager 1 y 2 y las Pioneer 10 y 11 se encuentren a distancias mucho mayores, no han podido acercarse a ninguno de los objetos que componen el cinturón de Kuiper porque salieron lanzadas del Sistema Solar con ángulos muy diferentes a la posición de este cinturón.

Las andanzas de la New Horizons se pueden seguir en @NewHorizons2015.