¿Puede el miedo eliminarse con un bisturí?

¿Puede el miedo eliminarse con un bisturí?

Un equipo de médicos ha logrado extirpar, literalmente, el miedo del cerebro de un paciente.

¿Tienes miedo a la oscuridad? ¿Pavor a las alturas? ¿Los ascensores te provocan pánico? ¿Una araña te hace gritar como un loco?

Por primera vez en la historia, un grupo de médicos han conseguido eliminar una fobia de una persona. En concreto, la aracnofobia. Fue de casualidad, como otros muchos avances en la ciencia y, para ello, tuvieron que extirparle un pequeño fragmento de su cerebro.

El “afortunado” fue un hombre de negocios de 44 años que ingresó en un hospital aquejado de extraños ataques nerviosos y convulsiones sin un motivo aparente. Tras realizarle varias pruebas, los escáneres mostraron que tenía una anomalía en el lóbulo temporal del cerebro, en concreto en la amígdala izquierda, la parte encargada de controlar y almacenar las emociones provocadas por cualquier experiencia, incluido el miedo.

El daño había sido provocado por la sarcoidosis, una enfermedad poco común que el paciente ignoraba padecer. La solución era extirpar la zona afectada.

La operación fue bien y el individuo volvió a casa pero, al poco tiempo, empezó a notar cambios inesperados en su vida.

Antes de pasar por el quirófano la música le desagradaba y sufría aracnofobia. Cuando se topaba con uno de estos insectos huía despavorido o acababa con ellos sin pensárselo dos veces. Ahora, tras la cirugía, podía observar las arañas de cerca, tocarlas e incluso las encontraba interesantes. El resto de sus miedos, como por ejemplo hablar en público, no habían desaparecido.

Reconstrucción 3D de neuronas. ZEISS Microscopy / CC BY-NC-ND 2.0

Nick Medford, médico de la Escuela de Medicina de Brighton y Sussex que estudió el caso, no sabe por qué extirparon sólo el miedo a las arañas. Cree que podría deberse a que los humanos tenemos dos tipos diferentes de respuestas al miedo: las inmediatas (surgen ante una alarma inesperada que “amenaza” nuestra supervivencia y desaparecen rápidamente) y las respuestas a largo plazo que se generan a partir de una experiencia, se procesan, se afianzan y son más precisas.

Según Medford, que publicó los resultados de su estudio en la revista Neurocase, la operación habría alterado las neuronas de la parte encargada de las respuestas inmediatas, dejando intacto el resto de la amígdala y, con ella, el resto de temores.

Como la extirpación de una parte del lóbulo temporal también se realiza en algunos casos graves de epilepsia y la aracnofobia es bastante común, los investigadores quieren estudiar el fenómeno en otras personas y ver si se repite.

El hallazgo es impresionante pero, desafortunadamente, la amígdala está en una zona demasiado profunda como para poder estimularla eléctricamente y eliminar fobias en otras personas. Pero existen otras técnicas que se están investigando para eliminar los miedos irracionales, por ejemplo, fármacos que borran recuerdos desagradables.