Problemas técnicos [NB Opinión]

Problemas técnicos [NB Opinión]

¿Por qué en esta industria se permite la venta de productos que se lanzan incompletos o llenos de deficiencias?

Uno va al cine y paga en promedio USD $8 por el boleto. Entra y ve una película, ya sea Interstellar o Dumb & Dumber To, por nombrar un par de las más nuevas. Esas películas, muy diferentes entre sí, pueden gustar más o gustar menos a su público pero las críticas siempre se hacen en base a cuestiones relativamente subjetivas. Que si el guión, que los diálogos, que la fotografía, los encuadres, etcétera.

Uno paga 10 dólares por un CD de 10 canciones y la situación es similar. La música puede gustar o no pero en general la parte técnica cumple con un estándar: la masterización está hecha como corresponde, la mezcla permite escuchar claramente los instrumentos o la voz y por regla general ningún elemento técnico rompe o se mete entre medio de lo que el artista quiso expresar y cantar.

Ahora, nótese el paralelo con los videojuegos. Assassin’s Creed Unity es el último en una lista de lanzamientos del 2014 que no ha cumplido con los estándares técnicos mínimos (nota: 1080p no es un estándar mínimo) y esperables para quien va a la tienda y desembolsa su dinero por un producto que idealmente debería funcionar como corresponde. Y ese dinero no son ni ocho ni diez dólares, sino que 60 en el caso de los grandes estrenos.

¿Por qué la industria de los videojuegos permite esto? La situación de Assassin’s Creed Unity no es la única, pero sí es una de las más graves considerando el famoso embargo de información que evitó que la prensa publicara sus impresiones antes de tiempo. Normalmente ese “antes de tiempo” era justo en el día del lanzamiento a media noche, al liberarse las versiones digitales. Pero con Unity se dio una situación inédita ya que la prohibición se levantó 10 horas después de que el juego ya estaba a la venta en las tiendas.

Dicho en palabras simples, estaba más que claro que el juego tenía un montón de problemas y deficiencias técnicas y en la compañía tomaron la medida para que las críticas (que se anticipaba no serían las mejores) no afectaran demasiado a las ventas.

Ahora bien, es muy probable que Unity venda igualmente varios millones de copias y sea rentable para Ubisoft, pero no son pocos los jugadores que se están -con todo derecho- sintiendo engañados por el estado del juego. De muestra un botón.

Es necesario recalcar que esto no es exclusivo de Ubisoft; por el contrario, solo en este año han habido varios ejemplos de juegos que fallaron estrepitosamente en su lanzamiento. DriveClub es un caso reciente; Halo: The Master Chief Collection también tuvo problemas con el matchmaking cuando salió al aire. The Evil Within sin el parche inicial tenía un framerate lejos del ideal. Advanced Warfare y su netcode, que ya comenté ayer.

Cabe preguntarse cuál será el siguiente.

¿Y cuál es el remedio?

Una buena solución sería alzar la voz entre todos. Castigar cerrando la billetera sería probablemente lo más doloroso para los ejecutivos de las compañías, pero si el movimiento no se hace en masa no tendrá prácticamente efectividad. Y nosotros, los que estamos en la tribuna de prensa, no podemos eludir nuestra responsabilidad.

La situación la comentamos dentro del staff de Niubie y tomamos una decisión: de ahora en adelante, vamos a penalizar debidamente todos los juegos que no cumplan con un mínimo aceptable en su parte técnica. Que venga a 900p no es un problema como tampoco los bugs al estilo Red Dead Redemption, que se pueden pasar por alto siempre y cuando no se interpongan en la experiencia de juego o la rompan. Pero casos al estilo DriveClub o Unity deben ser individualizados, explicados e informados como corresponde.

Dicho sea de paso: asumo completamente el error cometido con el Labs de DriveClub al no poner la nota correspondiente al momento de publicar. Pero no volverá a ocurrir.

Si la industria permite que se vendan juegos no terminados a USD $60 y que los responsables salgan en general libres de polvo y paja, entonces tenemos un grave problema. Y los culpables somos todos los que dejamos que las cosas pasen solo “porque son juegos y porque me divierten”.