Exit Tax: España impondría tasas para emprendedores que se van del país

Exit Tax: España impondría tasas para emprendedores que se van del país

La reforma de la Ley del IRPF provocaría repensar sacar una startup de España en determinadas condiciones

España no es precisamente un país muy amigable en términos políticos y fiscales para las startups. Lograr que una nueva empresa intente lanzar un producto o un servicio en este país es una tarea titánica.

El emprendedor Martín Varsavsky daba la voz de alerta acerca de la reforma de la Ley del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), que entraría en vigor el 1 de enero de 2015 y que provocaría un serio problema para las startups que quieran cambiar de país con el fin de crecer.

En concreto, el artículo 95-bis de la Ley del IRPF indica que cuando un contribuyente tiene acciones o participaciones de cualquier tipo en una empresa, deberá pagar impuestos irreales según la valoración de la compañía.

Si un emprendedor posee  más de 25% de una startup valorada en más de ₤1 millón —algo bastante sencillo― o si eres un cofundador que tiene 5% de una empresa valorada en más de ₤4 millones, al salir del país deberás  pagar tributos por tal organización, cuyas ganancias no existen debido a que es una valoración sin liquidez.

[…] en los supuestos en los que una persona, pierda su condición de contribuyente por cambio de residencia, a un país fuera de la UE, deberá integrar en la renta del ahorro del último periodo impositivo que deba declarar, las ganancias patrimoniales consideradas por diferencia entre el valor de mercado de las acciones o participaciones de cualquier tipo de entidad cuya titularidad corresponda al contribuyente, y su valor de adquisición, siempre que el contribuyente hubiese tenido dicha condición durante al menos 10 de los 15 periodos impositivos anteriores al último que deba declararse.

En otras palabras, si tu startup está por recibir una inversión importante y pretendes irte a un país fuera de Europa (Estados Unidos, por ejemplo) para hacerla crecer, lo mejor es salir antes de que tu empresa reciba el dinero.

La deuda con Hacienda se contrae cuando se cambia la residencia fiscal. Si en cinco años no se regresa a España y se cambia la residencia fiscal, no es necesario pagar. Sin embargo, si no vuelves, deberás pagar.

Aún no queda claro como se aplicaría esta ley debido a que indica que el emprendedor o empresario debe tener consigo la compañía al menos diez años. Como comenta El Blog Salmón, la ley podría estar más bien dirigida a empresarios “de toda la vida” que quieren salir de España en busca de fuga de capital.

Más que a los emprendedores, aquí se quiere capturar a los jubilados, a los empresarios que llevan toda la vida operando y cuyas participaciones empresariales  importantes con patrimonio global se acerca a los ₤4 millones. Es la manera de parar una teórica fuga de capitales al extranjero por el cambio de residencia del propio titular de los bienes.