Windows 7 dejará de venderse oficialmente esta semana

Windows 7 dejará de venderse oficialmente esta semana

A partir del 31 de octubre sólo se venderán los equipos que queden en el inventario con el sistema operativo.

Quien quiera que piense adquirir una computadora con Windows 7, tendrá que detener su búsqueda a partir del viernes, porque esta versión del sistema operativo más popular a nivel escritorio y portátiles desaparecerá de las tiendas por separado y en los equipos en venta, hasta agotar existencias.

Así lo dice un reporte de Network World, en el que se explica que Microsoft dispone una cierta cantidad de equipos con el sistema operativo a los fabricantes, un año antes de ser retirado del mercado. Dejarán de venderse licencias para darle paso a Windows 10 el próximo año, mientras que Windows 8.1 consiga más usuarios. Cabe mencionar que la versión Windows 7 Professional continuará distribuyéndose por tiempo limitado para empresas y pequeños negocios.

Si la memoria no nos falla, Windows 7 continúa aferrándose al mercado de la computadoras, ya que para muchos la versión Windows 8 dejó mucho qué desear y decidieron degradar la versión del sistema operativo. El problema de esta decisión radica en la dificultad que tienen las tiendas para vender equipos con lo último de Windows, a pesar que se viene la temporada de compras.

Confiando en las nuevas características y el gran revuelo que trajo consigo Windows 10, seguramente Microsoft espera que el público se atreva a probar algo nuevo, pero más bien una fusión entre Windows 7 y lo mejor de Windows 8.1.

Según estadísticas de Steam, el 59% de usuarios tiene una computadora con Windows 7, mientras que Windows 8 y la versión 8.1 tienen un 28%, ambas están creciendo poco a poco. Por otra parte, Windows XP tiene un minúsculo espacio de 4% en su base de datos. La información se ha recabado de los usuarios de la tienda e línea de videojuegos. Dichas estadísticas sugieren que el público se ha aferrado a Windows 7, y que Windows 8.1 ha reemplazado lentamente a XP.

De aquí en adelante, la exigencia del público merecerá toda la atención de Microsoft si realmente desea que Windows 10 tenga la misma popularidad y aceptación que Windows 7, recuperado del gran fracaso que supuso Windows Vista para la compañía.