Taxistas de la Ciudad de México arremeten contra Uber y Cabify

Taxistas de la Ciudad de México arremeten contra Uber y Cabify

Piden al Gobierno de la Ciudad de México que les impida circular porque no cuentan con los permisos para ofrecer el servicio

La pelea de las asociaciones de taxistas contra Uber y otras aplicaciones similares ha encontrado una nueva cancha: la Ciudad de México. Integrantes de la asociación Taxistas Organizados de la Ciudad de México exigieron al Jefe de Gobierno del Distrito Federal que saque de circulación a todos aquellos que brindan el servicio sin cumplir la ley y pidieron que se aplique la ley.

De acuerdo a Daniel Medina, vocero de la organización, existen seis tipos de taxis que ofrecen el servicio sin cumplir con la regulación existente y entre ellos se encuentran compañías como Uber y Cabify. La organización que aglutina a más de veinte sitios de taxis dio a entender que no busca que se regularice a esas empresas ya que la cantidad de vehículos regularizados que existe en la Ciudad de México es suficiente para cubrir la demanda de transporte de los capitalinos.

Medina asegura que Uber, Aventones y Cabify también caen en la categoría de taxis piratas, un término que los habitantes de la Ciudad de México conocen muy bien y que se asocia a vehículos que no cuentan con placas ni permisos correspondientes. En respuesta a la protesta, Rufino León —titular de la Secretaría de Movilidad del DF— dijo en entrevista radiofónica que esta semana darán a conocer cómo se regularán las aplicaciones móviles de servicios de transporte.

(c) Sofía Cruz | Noticias MVS

El tema de los taxis vs Uber es conocido por muchos y normalmente uno tiende a inclinarse del lado de la modernidad y termina por acusar a los taxistas de ser una organización monopólica que impide el progreso. El problema es que en la Ciudad de México este tema es delicado ya que comprar un taxi termina siendo una opción para combatir los altos niveles de desempleo.

A esto hay que sumar que los trámites para obtener las placas son costosos, hay que pagar un dinero extra (“mordida”) para agilizarlos y muchas veces el taxista queda a merced de ocurrencias absurdas de las autoridades (como la de pintar los taxis de un color distinto cada sexenio). Aquellos que no cumplen el reglamento son acreedores a multas costosas y en ocasiones dejan de circular.

Será interesante ver el modo en que el gobierno de la Ciudad de México abordará esta petición y si será posible regular las aplicaciones. Sumado a Uber o Cabify, también hay aplicaciones como Yaxi, Taxi Beat o Easy Taxi, algunas de ellas ocupan taxis que cuentan con los permisos necesarios para circular.