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NBA 2K15 [NB Labs]

Basketball en estado puro.

Plataforma: PS4 (analizada), One, PS3, 360, PC
Desarrollador: Visual Concepts
Distribuidor: 2K Games

Pararse frente al televisor y ver NBA 2K15 en acción, sobre todo con la cámara de transmisión televisiva, es un ejercicio interesante. Especialemente si el jugador sabe como mover los monigotes, conoce de tácticas y en general hace que el juego sea fluído.

Tal vez esa sea el mejor adjetivo para la versión de este año del simulador de basketball de Visual Concepts. Porque la fluidez en todo lo que tiene que ver con el court y la pelotita no deja de llamar la atención. Son varios los sistemas que en conjunto permiten lograr esto, pero principalmente todo pasa por la animación de los jugadores.

Para este año, el estudio quiso agregar un buen puñado de nuevas animaciones y movimientos y eso se nota en la cancha. Tanto para los jugadores más característicos de la franquicia -el tiro de Lebron no es igual al de Nowitzki, por ejemplo- como para las transiciones en general de todos los modelos. Desde las fintas o tirar al aro casi de espaldas, hasta acciones más básicas como trotar dominando el balón y cambiar de dirección o pasar el balón entre las piernas. Todo se ve muy natural.

Y esa naturalidad se traspasa a los controles. Lo primero es lo primero: NBA 2K15 no es un juego sencillo de manejar. Los asiduos a la franquicia no tendrán problemas para ajustarse a las novedades en las mecánicas de juego, pero los más novatos u oxidados de juegos de basketball deberán pasar un buen rato intentando dominar ciertos fundamentos básicos. Uno de ellos es la defensa: es muy fácil hacer que los jugadores prácticamente patinen en la cancha al defender o que una finta mínima de la IA sea suficiente para que un defensor inexperto termine tirado sobre la mascota al lado del court.

Pero con el correr de los partidos la curva de dificultad se abre y se logra entender que NBA 2K15 no es un juego de defensa atolondrada, sino al contrario. La pausa y la estrategia son fundamentales. Un solo botón es necesario para tirar un manotazo y robar el balón; la cuestión tener el timing correcto para que la jugada termine en robo y no en una falta personal.

Controlar el timing, no solo en los robos, es unos de los aspectos a dominar. En fase ofensiva, los jugadores tienen una barra de tiro que se ajusta de manera dinámica en base a las estadísticas del jugador y, más importante aún, en base a la situación actual de juego. Un jugador sin marca verá como su barra de disparo es muy grande; al presionar el botón, el slider comienza a moverse y si se suelta el botón al llegar al centro, hay muchas posibilidades de que ese tiro termine en la canasta.

Sin embargo, basta dar un paso al costado (hacia una zona menos favorable) o que un defensor se coloque frente al tirador para que la barra se encoja de forma automática.

Esto afecta a la fase ofensiva de varias maneras. Aún con el mejor tirador del equipo, no es llegar y lanzar de cualquier parte; el buen timing en el control siempre se llevará el mérito. Y también obliga a mover de manera inteligente las piezas hasta encontrar el espacio justo y que a veces puede no ser tan obvio en cuanto al posicionamiento “visual” de los jugadores.

En general, algo tan simple como “tirar a la canasta” requiere acostumbrarse a ciertos parámetro sencillos de entender, pero que requieren de un buen rato de práctica. Como el basketball mismo.

NBA 2K15 viene con la esperable cantidad de modos de juego de todo juego de la serie. Sin embargo, es en el modo My Career donde el juego brilla, especialmente si se logra hacer un buen escaneo facial con la cámara en las versiones de PS4 y Xbox One.

Lógicamente, en el principio somos un don nadie; el tipo que nadie quiso en el draft y con un agente medio incompetente. Luego, hay que elegir entre una serie de equipos que ofrecen un contrato de 10 dias, pero antes hay que convencer al entrenador en un entrenamiento con el resto de la escuadra.

Lo mejor de todo es que este modo pone al jugador en situaciones de juego realistas, sobre todo en cuanto a los minutos de juego. A diferencia de FIFA, aquí no se trata de “o juegas todo el partido sin que te saquen o de plano no juegas”, no; en NBA 2K15 hay que partir conformándose con las sobras de un cuarto. Y los resultados de los partidos parecen predeterminados; es casi imposible que un novato de vuelta el marcador por sí solo, pero mientras mejor se comporte dentro de la cancha, aumentan las posibilidades de conseguir una mejora de contrato hasta el fin de la temporada (o un “hasta luego”, en el peor de los casos).

La manera en que está diseñado este modo de juego es en general muy consistente. Porque no se trata solo de jugar, sino de responder a algunos diálogos ya sea con los mismos compañeros de equipo, con el entrenador o con la prensa. Y 2K se tomó el trabajo de capturar las voces reales de al menos un jugador de cada equipo de la NBA con el que siempre habrá interacción fuera de la cancha, dando así un tono muy realista al formato de juego.

Derechamente, no se si hay otro juego que tenga una modalidad similar igual de fidedigna. El sistema de juego -funcional en cuanto a situaciones y repartición de minutos- es la base del éxito, pero el envoltorio termina de legitimizar todo el esfuerzo. La guinda de la torta es cuando el relator dice el nombre del que juega en medio de la transmisión (en mi caso, “Raúl Estrada” con acento angloparlante).

El modo My Park merece párrafos aparte. El basketball es un deporte de espectáculo, pero las raíces de la NBA están en las calles y en las canchas urbanas. El parque ofrece una variación bien interesante sobre todo en las reglas de juego, ya que a los partidos tradicionales se les suman los de 2 vs 2 en media cancha y con sus “leyes particulares”, como tener que salir de la zona de tiro al robar un balón, o entregarle el esférico al equipo que anota el último punto.

La progresión del jugador y las estadísticas son bien importantes, sobre todo de cara a los enfrentamientos. Siempre supe que contra tipos promediando 15-20 puntos por partido iba a tener uno que otro problema, aunque mis 11-12 igual se mantuvieron siempre respetables.

NBA 2K15 es en general un paquete muy completo. Hay por ahí algunas cosas que podrían mejorarse o estilizarse, como el sistema de menús o los tiempos de carga al moverse entre ellos y que en esta era parece hasta insólito (¿necesitamos realmente un video de 2KTV cada vez que se muestra el menú principal?). O la aparición de Steve Kerr como comentarista y también como entrenador de los Golden State Warriors, lo que se ve un poco raro.

Pero un juego de deportes licenciado se mueve siempre en base a dos pilares que son primero su jugabilidad, segundo su presentación. Sobre lo primero no hay queja alguna, ya que la serie sigue siendo el simulador por excelencia y ningún cambio o ajuste realizado este año atenta contra ello. Y los detalles de su presentación tanto dentro de la cancha -la reacción de los espectadores a un robo o una racha es notable- o fuera de ella -entrevistas, reacciones post partido- son de lo mejor que hay en un juego deportivo.

NBA 2K15 es buen basketball en su definición más pura.

¿Qué significa esto?
 

Nota: durante la última semana se leyeron algunas quejas en internet respecto a problemas de conectividad al momento de jugar en línea. Sin embargo, yo no sufrí nada de aquello en las cerca de 15 horas que pasé con el juego y por eso no hago mención alguna en el texto principal.