La píldora que haría obsoletas las inyecciones

La píldora que haría obsoletas las inyecciones

Una pastilla con agujas para reemplazar las jeringas desechables.

El miedo a las agujas es uno de los principales retos que experimentan los creadores de compuestos para tratar las enfermedades. Esto presenta un problema, por ejemplo, para los diabéticos que requieren de insulina porque el compuesto es demasiado grande para ser absorbido por el tracto digestivo y con una problemática tendencia a ser destruidos por los jugos gástricos.

Con estos casos particulares en mente el MIT y el Hospital General de Massachusetts se dieron a la tarea de encontrar un método alternativo para llevar los compuestos al cuerpo, el resultado es una píldora cubierta en pequeñas agujas que, al ser ingerida, permite inyectar directamente el compuesto en el intestino.

Para poder tragar la píldora se le agrega un recubrimiento sensible al ácido del estomago, para que cuando se haya digerido las pequeñas agujas queden expuestas y una combinación de las contracciones internas y una pequeña bomba para el compuesto vayan liberando la droga.

El procedimiento fue presentado en el Journal of Pharmaceutical Sciences, en un artículo que  presenta resultados de unas pruebas que utilizaron un puerco. El prototipo es una cápsula de 2 cm de largo, 1 cm de ancho y una cubierta de 5 milimetros de agujas de acero inoxidable. Para futuros prototipos se busca hacer las agujas de materiales biodegradables y azúcares.

Carl Schoellhammer and Giovanni Traverso

Esta última variación presenta una segunda opción para la liberación de los medicamentos: agujas que se desprendan de la píldora y se alojen en el tejido mientras se degradan, liberando lentamente el compuesto. La idea podría simplificar el proceso de medicarse para miles de personas y se espera perfeccionar para que se encuentre disponible en un futuro cercano.