Así lidia la NASA con los olores en la Estación Espacial Internacional

Así lidia la NASA con los olores en la Estación Espacial Internacional

No se puede ventilar la EEI, entonces, ¿cómo remover todos los olores?

La Estación Espacial Internacional tiene dentro de sí a seis humanos que respiran, excretan, comen y sudan. ¿Cómo lidia la NASA con todos esos olores que sin duda alguna se acumulan dentro para evitar que se conviertan en un problema mayor? Robert Frost, un ingeniero de la NASA, y Clayton Anderson, un astronauta que estuvo en la EEI, explican en Quora.

Frost explica la parte técnica: un Modulo de Servicio (SM) y una unidad de micropurificación se dedican a retirar partículas contaminantes. Uno de los principales ingredientes son el carbón activado, una cama de hidróxido de lítio, un ventilador y medidor de flujo.

El aire es drenado de la cabina por el carbón y ácido fosfórico para absorber el amonio. El flujo es dividido en dos y calentado a 400º C antes de entrar a un catalizador que oxida los compuestos orgánicos en CO2 y agua.

El aire es enfriado y posteriormente enviado a través de una cama de LiOH para eliminar los ácidos y finalmente regresar a los ductos. Es decir, un montón de filtros quitan uno a uno los causantes de los olores antes de que el aire sea regresado a la cabina.

Aunque a veces la solución más simple está en poner tu ropa de ejercicio en un lugar donde se ventile, como Anderson contó que hacía. Eso, sumado a los filtros, era suficiente para mantener los olores a raya, excepto el olor del espacio — sin duda, un olor difícil de describir e imposible de olvidar.