Algunos problemas bioéticos de viajar a Marte

Algunos problemas bioéticos de viajar a Marte

¿Cómo estudiar los efectos del viaje espacial si no podemos hacer experimentos con humanos?

Durante los últimos años Marte ha estado en la conciencia colectiva, queremos llegar a Marte y colonizar. Elon Musk, Mars One, NASA todos están tratando de aportar su parte para que podamos poner un humano en la superficie marciana lo antes posible. Pero algo que nadie se ha puesto a pensar son las limitaciones éticas que implicaría el viaje al planeta rojo.

Patrick Lin y Keith Abney las exploran con gran detalle en un artículo para Slate, aquí vamos a recoger algunos argumentos, pero si estás interesado en el tema es una gran lectura que funciona como introducción al tema.

Uno de los primeros puntos que se tratan es el del sexo y los niños que podrían resultar del mismo. La posibilidad de un embarazo durante una misión de años a Marte donde la tripulación sea heterosexual y se encuentre en edad fértil es muy alta, porque seamos honestos ¿qué es más divertido para pasar el tiempo cuando estás encerrado que una buena sesión en el congreso amoroso?

El asunto es que no tenemos idea de como la radiación o la microgravedad  afectan el desarrollo del feto, y aquí nos topamos con uno de los problemas, ¿cómo estudiar el desarrollo de un bebé en el espacio (o en Marte) sin caer en la experimentación con humanos? Este es un punto importante si queremos cumplir esa meta de tener una colonia en Marte. ¿Cómo lidiaríamos con una violación? ¿Con el aborto?

Otro punto interesante es la privacidad, de la cual seguramente no habría mucha en una pequeña lata metálica que viaja a altas velocidades por el espacio, monitoreado constantemente, pero a la vez aislado con un par de personas durante meses, tal vez años. No podemos, tampoco, estudiar esto por las limitaciones éticas. ¿Qué clase de institución de investigación permitiría el aislamiento extremo de todas las partes necesarias para entender el fenómeno? Estoy hablando de padres, niños, todos expuestos a un mundo que los vigila y a la vez atrapados los unos con los otros en un microhábitat.

Hay muchos puntos que revisar antes de lanzarnos a la conquista de Marte, principalmente desde el punto de vista bioético. Tal vez, antes de enviar humanos a Marte, o a cualquier otro cuerpo fuera de la Tierra debamos de planear un poco más.