Pronto, tu línea de tiempo de Twitter te conocerá mejor

Pronto, tu línea de tiempo de Twitter te conocerá mejor

Aquello de "En Internet nadie sabe que eres un perro" podría llegar a su fin.

Parecen lejanos los días en los que redes como Twitter o Facebook se limitaban a mostrar los mensajes compartidos por tus contactos sin otorgar una preferencia específica a cada uno. Ahora, la norma es que cada publicación sea valorada por algoritmos que deciden la importancia de cada mensaje.

En particular, Twitter ha destacado recientemente por incorporar –a modo de prueba– una característica que provoca que tu línea de tiempo muestre mensajes de personas a las que no sigues, transformando así la naturaleza del servicio. Entre los cambios anunciados por la empresa, de acuerdo con TechCrunch se encuentra una línea del tiempo que sea más “algorítmica”.

De hecho, un nuevo esfuerzo interno estará tocando muchos aspectos de los productos de consumo de Twitter, incluyendo la línea de tiempo. Específicamente, una línea de tiempo más “algorítmica” que elige cosas para compartir contigo basada en tus intereses e interacciones y los de quienes forman parte de tu red.

De esta forma, Twitter busca transformar la experiencia de sus usuarios en algo mucho más social. Para lograrlo, los algoritmos que reconocen el comportamiento y los gustos de los usuarios se convierten en un factor clave. Sin embargo, existe un conflicto interesante entre esta nueva tendencia del servicio y su naturaleza inicial.

Para muchos usuarios, una parte importante del servicio es la posibilidad de elegir –o curar– el contenido al que acceden, lo cual se ve fuertemente debilitado con una preselección por parte de los algoritmos. Por eso es que los clientes externos se volvieron tan populares, ante la posibilidad de crear listas o enmudecer usuarios, características que a la postre adoptaron los clientes nativos de Twitter.

La fase de pruebas de este tipo de experiencia será crucial para determinar el rumbo que podría tomar el servicio. El éxito en la utilización de algoritmos para discriminar publicaciones en la red podría ser la puerta de entrada a un servicio más artificial, en el que los usuarios perderían relativamente el control sobre su línea del tiempo.