La FAA no está lista para controlar el tráfico aéreo de drones

La FAA no está lista para controlar el tráfico aéreo de drones

¿Estamos preparados para gestionar drones sobre nuestras cabezas?

Al parecer el tema de las aeronaves no tripuladas es un tema que podría no ser tan sencillo para las autoridades pertinentes. De hecho es un tópico que tiene bastante preocupados a los que de alguna manera se involucran con su legislación.

En un reporte de AP, elementos de la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) aceptan que la tendencia creciente de volar drones de diferentes ámbitos estaría poniendo en predicamento los planes iniciales de un programa de tráfico aéreo que tiene más de una década de construcción.

El programa NextGen fue lanzado por la FAA en el 2004 para controlar el tráfico aéreo con tecnología de punta, apoyada con satélites. En su origen, NextGen fue pensado para controlar todo tipo de aeronaves, incluso drones, solamente que no estaba preparado para la explosión de popularidad que se iba tener con estos dispositivos voladores no tripulados.

Y con mucha razón. En aquél entonces los drones solamente se ocupaban de lidiar con cuestiones militares de patrullaje. En nuestros días, las aeronaves no tripuladas son utilizadas a un nivel comercial sin precedentes en donde su uso abarca desde grabar impresionantes videos panorámicos hasta su posible aplicación como repartidores aéreos de parte empresas de comercio electrónico como Amazon.

Según el reporte de AP, la FAA se ha gastado más de USD $5,000 millones en Next Gen. 

Esto compartió Ed Bolton, administrador asistente de la FAA:

No entendimos la magnitud en la que (los drones) se convertirían en una marea creciente, algo que debe ser discutido con rapidez.

Al momento la FAA no permite el vuelo de drones de tipo comercial, con algunas contadas excepciones. Es por esto que el Congreso Estadounidense ya presiona a esta administración para que contemple a aeronaves no tripuladas de tamaño pequeño debido a su gran demanda y uso.

Algo relativamente complicado para NextGen es que su sistema no alcanza a rastrear aeronaves que vuelan con una altitud menor a 120 metros, espacio que por lo general es utilizado por los drones de tipo recreativo. Para esto la NASA ya trabaja con la FAA para ajustar un rastreador que lo permita.

El problema real será con drones que rebasen los 5,000 metros de altura. Si existen este tipo de aeronaves no tripuladas, el sistema de cómputo  de NextGen se verá rebasado por la cantidad de vuelos a controlar y por la misma altura.

Será en noviembre que la FAA tenga que presentar su propuesta de medidas de seguridad al Congreso para drones de tamaño pequeño.