Tres diferentes telescopios capturaron una misma supernova

Tres diferentes telescopios capturaron una misma supernova

Los remanentes de Puppis A se visualizan gracias a rayos X y luz infrarroja.

La mayoría de las personas está familiarizada con el concepto de supernova: una explosión de una estrella debida a que ya no se puede sostener o cuando una enana blanca de un sistema binario supera el límite de Chandrasekhar (la masa máxima que puede tener una estrella fría para evitar colapsar).

Después de la explosión –que puede liberar más luz que la que una estrella pequeña puede producir en toda su vida– quedan nubes de polvo y gas llamados remanentes. Pero para poder apreciar completamente estos remanentes  se requieren telescopios espaciales, capaces de captar infrarrojo y rayos x, para hacer una composición que revele los detalles no visibles al ojo desnudo.

Por eso existen los telescopios Chandra,  European XMM-Newton y Spitzer Space Telescope de la NASA. Chandra y XMM se ocuparon de capturar rayos x, mientras que Spitzer se  dedicó al espectro del infrarrojo y la NASA combinó las mediciones para generar una imagen del fantasma de una estrella a través de todo el espectro.

Los remanentes en cuestión son de Puppis A, localizada a 7,000 años luz de la Tierra y que tiene una longitud de 10 años luz. Estas mediciones ayudaron, también, a teorizar que la explosión sucedió hace unos 3,700 años.

La razón por la cual se utilizaron diferentes espectros es que las partículas de polvo caliente se pueden visualizar con una tonalidad roja y verde en la composición, mientras que el azul es el material caliente que emite rayos x, y los colores pastel son aquellos puntos donde se mezclan el infrarrojo y los rayos x. Utilizando estas categorías se pudo calcular que el polvo alrededor de Puppis A es equivalente a un cuarto de la masa del Sol, según el anuncio de la NASA.