Todo el mundo quiere estar conectado

Todo el mundo quiere estar conectado

Myanmar por fin tiene una operadora barata con acceso 3G en todo el país.

Todos los países han vivido de una forma o de otra la revolución de las conexiones a internet desde el móvil. Da igual que país, una vez la gente descubre que puede conectarse esté donde esté y poder conversar con las personas que les interesa, se provoca un cambio en la sociedad.

Por eso el acceso a internet en zonas rurales y en países mal llamados “del tercer mundo” son las miras de organizaciones como Internet.org de Facebook. Dar conectividad a los próximos mil millones de personas será importante para definir quienes serán tus próximos usuarios.

Esta tweet que integro bajo estas líneas es de la operadora Qatarí Ooredoo, que acaba de hacer su llegada este mes de agosto a Myanmar (Birmania).

 

 

Larguísimas colas tan solo para comprar una tarjeta SIM de esta operadora. El problema era que hasta ahora una tarjeta SIM costaba miles de dólares en este país. Literalmente, USD$3.000 por una SIM de la operadora local de Myanmar. Y ahora, con un descenso del precio del 99%, esta operadora ofrece una tarjeta SIM por tan solo USD$1.50.

Coste cero y apertura de una sociedad

El caso de que la operadora Ooredoo entre en un país como es Myanmar, destrozando a la competencia con acceso a internet barato es otra demostración que el mundo quiere estar más conectado, pero a un precio justo.

Internet en el móvil no es una tendencia, es el nuevo normal. Cuando Facebook en sus resultados trimestrales dice que tienen cientos de millones de usuarios que solo visitan Facebook desde el móvil no es una casualidad. Las conexiones baratas y los smartphones baratos son un arma en contra de la desconexión, en contra de pobreza y una forma de abrir la mente a millones de personas sobre las posibilidades de internet como negocio.

Miles de personas hacían cola para poder comprar una tarjeta SIM a mediados de 2014, cuando en muchos países nos quejamos que no nos llega conexiones 4G o que nuestros precios son caros, que lo serán, pero miremos por un momento los que han tenido que esperar varias décadas para poder disfrutar de conexiones 3G y poder acceder a internet.

El precio de las conexiones, en esta época que nos ha tocado vivir, es fundamental para poder determinar la apertura de una sociedad y su acceso a la tecnología.

Foto portada (cc) William