La Unión Europea confirma que la retención de datos no es viable

La Unión Europea confirma que la retención de datos no es viable

A pesar de esto, la medida se ha convertido en una costumbre a nivel internacional.

La importancia de los metadatos de las comunicaciones es tal, que no hace falta conocer el contenido de las mismas para identificar los hábitos de los usuarios de estos servicios. Por esta razón, la Unión Europea había habilitado una directiva –la 2006/24– que permitía que las operadoras de telefonía móvil retuvieran y almacenaran dicha información por periodos prolongados.

Sin embargo, en abril de este año, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea decidió invalidar esta directiva por considerar que interfiere con el derecho a la vida privada de los usuarios de estos servicios, así como con la protección de sus datos personales. Sin embargo, naciones como el Reino Unido han decidido –momentáneamente– ignorar esta decisión.

El debate en torno al tema ha influido a otras regiones. El mejor ejemplo es Australia, donde incluso se ha planteado la posibilidad de que sean los ciudadanos –a través de un impuesto– quienes financien la infraestructura necesaria para que las operadoras retengan sus datos. México, a través de su nueva ley de telecomunicaciones, ha sido otro de los países que se ha mostrado a favor de la retención de datos.

De acuerdo con Techdirt, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunció con respecto al tema en un caso relacionado con las autoridades de justicia de Irlanda. En su decisión, el tribunal confirmó que la directiva 2006/24 no es viable y que su uso no es justificado ni proporcional.

…debe considerarse que esta Directiva constituye una injerencia en los derechos fundamentales de gran magnitud y especial gravedad en el ordenamiento jurídico de la Unión, sin que esta injerencia esté regulada de manera precisa por disposiciones que permitan garantizar que se limita efectivamente a lo estrictamente necesario.

Para llegar a esta conclusión los integrantes de la Sala Superior del tribunal no consideraron que “quien nada debe nada teme”, ni que la privacidad de las comunicaciones electrónicas sea una característica buscada únicamente por delincuentes. Por el contrario, señalaron que la falta de controles en la aplicación de la directiva es un asunto serio para la privacidad de los usuarios:

…la Directiva 2006/24(…) se aplica incluso a personas respecto de las que no existen indicios que sugieran que su comportamiento puede guardar relación, incluso indirecta o remota, con delitos graves. Además, no establece ninguna excepción, por lo que se aplica también a personas cuyas comunicaciones están sujetas al secreto profesional

Sin embargo, el daño ya está hecho. La exigencia para que las operadoras lleven a cabo la retención de datos personales se ha convertido en una mala costumbre de muchos gobiernos a nivel internacional. Incluso, muchos usuarios han aceptado que su privacidad se vulnere a cambio de una falsa sensación de seguridad.

El punto importante es que si la tecnología se va a utilizar para intentar combatir al crimen, deben existir las medidas que garanticen la existencia de límites para las autoridades. No hay que perder de vista que los abusos pueden ser ejercidos por diversos actores.