La NASA construye una estación de servicio para satélites

La NASA construye una estación de servicio para satélites

Un Pit Stop para los satélites en órbita creada por la NASA.

El quedarse sin combustible es particularmente molesto cuando te encuentras a media carretera y la próxima estación se encuentra a decenas de kilómetros de ti. Lo mismo sucede cuando tu automóvil decide calentarse tanto que se niega a seguir, o cuando se rompe la banda que controla la transmisión del no-sé-que-a-no-sé-donde.  Estar lejos de ayuda mecánica es un problema y bajo ciertas circunstancias puede ser una sentencia de muerte y aparentemente el problema es tan extendido que Discovery Channel ha decidido dedicarle una gran parte de su programación a “Cómo sobrevivir si estás perdido en una carretera [inserte clima extremo aquí]”.

Pero el problema es exponencialmente mayor si eres un satélite y estás en el espacio.

Por eso la NASA ha estado desarrollando unos “pits” para satélites. Un lugar donde un satélite dañado por una colisión, un módulo que necesita reemplazo o que tiene una crisis existencial porque “todo lo que hace es dar vueltas por ahí en la inmensa oscuridad del espacio sin un propósito definido” pueda acudir a ser reparado, recargado y adaptado con nuevo equipo para prolongar su vida útil y contrarrestar esas molestas crisis de la mediana edad donde ya no se sabe que hacer con ese viejo pedazo de chatarra.

El proyecto se desarrolló entre el Centro de Vuelos Espaciales Goddard  y el Centro Espacial Kennedy, ambos legendarios proyectos dentro de las misiones espaciales unieron la experiencia de Goddard con la robótica y el centro Kennedy con la noble misión de montar experimentos científicos en la cima de una montaña de explosivos para ponerlos en la atmósfera.

La primer prueba consistió en controlar un “brazo” robotico a 1,287 km de distancia. La prueba logró hacer que el brazo se conectara a un satélite simulado y lo rellenara de tetróxido de nitrógeno. Con este nuevo proyecto se pretende reducir la cantidad de satélites “basura” que orbitan a la Tierra, disminuyendo los costos de enviar un nuevo satélite cada vez que el combustible se termina, y ofreciendo la capacidad de actualizar viejos aparatos con nuevas tecnologías y, tal vez, sea el primer paso para establecer la primer cadena de suministro de combustible en el espacio con miras hacia una mayor exploración del mismo.